APRENDIENDO A GESTIONAR LOS ERRORES

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El mundial ha llegado. Nos espera un mes lleno de partidos, emociones, alegrías y tristezas. El pasado viernes debutamos en un gran partido contra Portugal al que no le faltó ningún ingrediente. Y entre toda esa combinación de elementos hubo un error de bulto y del que todo el mundo ha opinado durante estos días. Si tú fueras De Gea, ¿cómo gestionarías con éxito esta situación?

LA PRESIÓN DE LA SOCIEDAD DEL FALLO

Imagina que entras en una clase y ves a un profesor completar en la pizarra la tabla del 1. Esto es lo que ha ido escribiendo:

1×1:1

1×2:2

1×3:3

1×4:4

1×5:6

¿En qué te has fijado?, ¿En los 4 aciertos o en el fallo de la última multiplicación? Estoy seguro que focalizaste tu atención en aquello que no era correcto. Pero esto es algo cultural. Al menos en España, damos mucha más importancia al error que al acierto. No solo en el feedback que se da, sino también en toda la parte emocional que lo rodea. Si haces algo bien la sensación te puede durar mucho menos que si recuerdas aquel error que te costó que tu jefe te pusiera la cara colorada por unos momentos. Es triste lo que te voy a decir, pero solo un error puede hacer que se olvide todo lo bueno que se ha aportado, aunque esto último tenga muchísimo más peso.

NO HAY ERROR SIN APRENDIZAJE NI APRENDIZAJE SIN ERROR

¿Recuerdas la primera vez que intentaste hacer una tarea que desconocías? Probablemente tuvieras alguna equivocación que te sirviera para mejorar un determinado aspecto en el futuro. El proceso de aprendizaje implica aprender a dar una serie de pasos que antes no hacíamos. Y ni la persona más lista y adaptable del planeta aprendería cualquier tarea dando unos resultados excelentes desde el primer minuto.

Algo que quiero compartir contigo, y que lleva a que la gente cometa errores sin mejorar, es la teoría de la incompetencia inconsciente. Cuando estamos en el proceso de aprendizaje podemos atravesar las siguientes fase:

  1. La Incompetencia Inconsciente: La más peligrosa y que muchos cometemos. Aquí haces algo mal y ni si quiera lo sabes.
  2. La Incompetencia Consciente: Aquí has dado un paso imparte, ya sabes que hay algo que mejorar pero sigues haciéndolo erróneamente.
  3. La Competencia Consciente: Haces algo bien, pero para hacerlo necesitas poner tu atención y esfuerzo ya que sino lo haces volverías a equivocarte.
  4. La Competencia Inconsciente: Esto es la gran maravilla, con mucha práctica conseguirás hacerlo tan bien que podrás poner el piloto automático y centrar tu atención en otros elementos.

La moraleja de esto es que es obligatorio tomar conciencia y practicar para mejorar aquello en lo que te equivocas.

LAS 3 C: LAS CAUSAS DEL ERROR

A continuación, intentaré resumir brevemente las principales razones por las que fallamos y algún remedio que podemos aplicar para no tropezar nuevamente en la misma piedra:

  • CONOCIMIENTO: En el ámbito laboral es obligatorio sobrevivir a múltiples situaciones que se dan cada día. Pensamos que podemos sobreponernos sin problemas a la mayoría de ellas, ya que contamos con herramientas para obtener toda la información que necesitemos en el menor tiempo posible. Sin embargo, que las respuestas estén accesibles no significa que sean las correctas y aunque la iniciativa sea muy valorada, es bueno preguntarse si sabemos hacer algo. Por ello, antes de hacer una tarea es bueno que te plantees si sabes bien lo que tienes que hacer y a quién debes consultar si surge algún imprevisto a la hora de realizarla.

 

  • COMUNICACIÓN: Sin duda alguna el gran área de mejora profesional de la mayoría de organizaciones. Hacerlo bien es complicado porque depende de ambas partes. No solo implica decir sino escuchar y entender bien el mensaje. Hay una gran cantidad de errores que se cometen por ese gap que se produce entre quién da la orden y lo que la otra parte entiende. Ante estas situaciones, es bueno que realices todas las preguntas posibles a la persona que te ha echo un encargo y que vayas comprobando si los pasos que realizas son aquellos que esperan de ti. Si eres tú el que has delegado, es importante hacer el esfuerzo de descubrir si la otra persona ha entendido bien aquello que esperabas de ella. Dar algo por sentado es la peor de las cosas que puedes hacer.

 

  • CONCENTRACIÓN: Hay tantas horas que se trabajan que es imposible tener la atención correctamente focalizada. Y cuando aparece el cansancio también lo hacen los pequeños despistes que pueden conseguir que un gran trabajo se vea como los 2 o 3 fallos tontos que cometiste. Por ello, es bueno hacer una pausa o continuar con aquello que haces en otro momento. No dudes en pedir a algún compañero o responsable que pueda revisar lo que has hecho por si ha detectado alguna incidencia que tú no vieras. Además, en momentos en los que no te puedas concentrar, intenta hacer aquellas tareas en las que no sea algo crítico el equivocarte. Y por último, antes de ejecutar una función, dedica unos minutos a comprobar que todo esté bien.

LO MÁS DIFÍCIL: LA GESTIÓN EMOCIONAL DEL ERROR

Mi primera recomendación es que no trates de ocultar si te has equivocado. Muchas veces la primera reacción ante un fallo es echar balones fuera y culpar a la situación y otros elementos que han podido contribuir a que se diera esta situación. Si no haces este ejercicio, difícilmente podrás mejorar, ya que no pones la responsabilidad en lo que controlas, es decir, en lo que tú haces, al transferirla a los demás. Por ello, lo primero es asumir que no has hecho las cosas bien y disculparte con aquellas personas que estén involucradas en aquello que has realizado.

Lo segundo, es no darle vueltas a las emociones negativas que inundan tu mente. Te has equivocado, eso es así, pero no dejar de pensar en lo mal que te sientes no ayudará a que puedas mejorar. Debes concentrarte en descubrir qué ha pasado. ¿Ha sido tu precipitación?, ¿Tu falta de conocimiento?, ¿Tu falta de ganas?. Es fundamental que detectes cuál ha sido el motivo. Si no consigues hacer pide feedback a las personas con las que trabajas, ya que la mayoría de las situaciones se ven con mayor facilidad desde fuera.

Por último, fija un plan de acción de lo que harás diferente para poder acertar la siguiente vez que vuelvas a hacer esa misma tarea. Enfoca tu mente en hacerlo bien y no te concentres en pensar que volverás a equivocarte. No es sencillo hacerlo, pero si sabes qué tienes que cambiar es tan simple como concentrarte en ello.

Y nunca olvides, que por muy bien que hagas algo siempre podrás equivocarte. ¿Lo importante? Hacerlo en aquellas cosas que tengan la menor relevancia posible. Ante los errores las ganas de mejorar.

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BENDITO, O MALDITO, FEEDBACK

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Es muy probable que a primeros de año tengas la famosa evaluación del desempeño. En ella, además de saber si tienes alguna mejora contractual, recibirás información sobre cómo ha sido tu trabajo y lo que se espera de ti para el siguiente. Sería algo parecido a cuando en el colegio recibiste las notas de las asignaturas que habías cursado.

Y sobre esa mágica palabra, el feedback, hablaré en la entrada de hoy. Además, en mi caso tiendo a utilizarla mucho. Parece que suena bien y se puede aplicar a cualquier contexto. Sin embargo, es muy difícil dar un feedback de calidad (y ojo, puede ser bueno o malo) y también saber recibirlo correctamente (y pasa lo mismo respecto a saber utilizarlo correctamente).

¿QUÉ ES EL FEEDBACK?

Podrás leer muchas definiciones sobre esta palabra pero cuando hablamos de feedback hablamos de intercambio de información. En este caso, el contenido estará directamente relacionado con la percepción que tiene la empresa (a través de la realidad de tu responsable, compañeros, clientes…) sobre la manera que tienes de realizar el trabajo. ¿Y qué ofreces tú? Tanto el grado en el que estás de acuerdo, o no, con lo que te comentan al igual que poder ofrecer tu percepción de cosas que funcionen o fallen.

ANTES DE RECIBIR EL FEEDBACK: EVALÚA TU DESEMPEÑO

Es importante tomarse un tiempo para pensar en cómo ha podido ir el año. Hay que ser lo más objetivo posible y pensar en términos de éxito y áreas de mejora. Independientemente de como fuera, debes saber detectar aquellos momentos en los que brillaste y en los que fuiste superado por una situación. Es fundamental que tú sepas valorar tu año. Y si no sabes hacerlo tienes que averiguar el motivo. Puede ser el desconocimiento de tus objetivos o que no tengas buenas habilidades para la auto evaluación. Por ello, el primer feedback debes recibirlo de ti mismo, aunque no olvides que es una percepción, con lo cual puede ser muy distinta a la que tengan el resto de personas de ti.

¿ESTÁS PREPARADO PARA RECIBIR FEEDBACK?

Tal vez esta sea la clave para poder empezar a cambiar. Y tiene que ver con tu grado de aceptación ante la percepción de los demás. Lo más importante es que tengas tu mente abierta y que intentes ver desde los ojos de la otra persona. Si te sienta mal lo que te dicen, si no estás de acuerdo, si solo te salen peros, entonces no estás valorando correctamente el feedback y nada podrá cambiar.

Ante el feedback, simplemente hay que escuchar y valorar la información que ponga el emisor encima de la mesa. Imagina que le dices a un amig@ algo que no te gusta de su forma de ser. A continuación, él o ella empieza a poner malas caras, te habla en un tono poco agradable y notas lo muy molesto que se siente. ¿Volverías a decirle otra vez algo de este tipo a tu amig@? Probablemente no. Por ello, es muy importante no perder nunca la posibilidad de saber qué piensan realmente los demás de ti.

Aunque te moleste y no te agrade, lo que siempre debes reflejar es agradecimiento al otro sobre lo que te ha comentado. Piensa que para la persona que te lo ha dicho tampoco ha debido resultar una tarea cómoda.  Por otro lado, si has recibido un feedback muy general, pregunta por cosas específicas que hiciste para poder entender mejor a lo que la otra persona se refiere.

Solo hay un matiz en el que hay que levantar la mano, y es cuando el feedback no te lo dan de manera constructiva. En ese caso, y aunque sea difícil, tienes que hacerle ver a la persona que te lo dice que no está utilizando las formas correctas y que con ello nunca conseguirá que mejores.

EN PROCESO DE CAMBIO, O NO

Ya tienes la información y es el momento de poner de tu parte. Pero tal vez no quieras, porque no estés nada de acuerdo en lo que has escuchado. Una vez recibido el feedback tienes la pelota en tu tejado y ya está en tus manos decidir qué hacer con ella. Ahora bien, ten cuidado si decides no hacer nada, ya que defraudarás las expectativas de la otra persona. Muchas veces no se mejora nada porque no sabes en qué tienes que hacerlo. Sin embargo, si tienes esa información, se esperará de ti que pongas de tu parte para modificar aquellas cosas que no generaron un impacto positivo.

En el caso de que quieras cambiar, si no sabes por donde empezar, lo mejor es preguntar a la persona que te dio el feedback. La clave es detectar qué conductas son las que tienes que desarrollar, poner más atención o eliminar.

Espero que esta entrada te ayude a trabajar y gestionar mejor el feedback que recibas. Y no olvides que es un gran regalo para mejorar, siempre que te lo den de manera constructiva claro.

QUE NO TE ESTRESE EL ESTRÉS

Ha llegado el final de año. Las compras navideñas se acercan y con ellas una probable revisión de tu situación actual en la empresa. Es el cierre, lo que significa prisas e intentar cerrar aquellos proyectos que no fueron dimensionados bien durante el año. Hay que correr e incluso volar en estos días. Pero también hay mucho cansancio de todo el trabajo realizado y lo notas tanto en ti como en tus compañeros. ¿Quién puede convertirse en tu mejor amigo? El estrés. Sí, ese estado de cansancio que proviene de multitud de elementos y que te acaba poco a poco agotando tanto física como mentalmente. Habrás leído mucho, e incluso puede que participases en algún curso para mejorar tu gestión del mismo. A continuación, comparto una serie de claves que pueden ayudarte a tolerar bien este sentimiento.

PSICOANALIZANDO EL ESTRÉS

 

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Cuando estudié psicología vi varias teorías sobre las emociones. No quiero meterte una chapa tremenda ni tampoco desempolvar los apuntes. Pero sí quiero decirte algo que no sé si has pensado alguna vez. Hace millones de años vivíamos en este bonito lugar llamado tierra con animales mucho más grandes, con dientes mucho más afilados, más rápidos y con muchas más ganas de devorarnos. Si hemos llegado sanos y salvos al día de hoy es porque elementos como el estrés nos ayudaron a sobrevivir.

Cuando nos sentimos estresados es porque nuestro cuerpo está reaccionando ante una determinada demanda. El estrés es positivo y nos permite tener un nivel de actividad más alto. Pero el problema es cuando se mantiene el tiempo y poco a poco nos va consumiendo. Por tanto, la primera clave es aprender a utilizar el estrés sin ser devorados por él.

EL ESTRÉS AFECTA DE MANERA DIFERENTE A CADA PERSONA

Sí, lo siento, no te voy a dar mi receta para combatir el estrés. No es que sea la fórmula de la coca cola pero probablemente no te sirva para nada. ¿Cuál es la razón? Cada ser humano vive y siente de manera distinta. Por ello, estoy seguro que a tu alrededor verás todo tipo de personas. Desde seres impasibles ante cualquier adversidad hasta aquellos que se estresan con un email de más en la bandeja de entrada.

Lo importante, y sí aquí te toca conocerte, es saber cómo te afecta el estrés. Para ello, es fundamental que la próxima vez que estés en este sentimiento intentes apuntar tres cosas: qué piensas, cómo te sientes y cómo se refleja en tu cuerpo. Muchos ejercicios del Coaching se basan en diferenciar entre pensamientos, sentimientos y en tener más conciencia sobre cómo está tu cuerpo. Y una clave que funciona y que parece magia es engañar a tu propio cerebro (sí, es posible, y mejor, es gratis, y no, no te estoy mintiendo).

ENGAÑANDO A TU CEREBRO, O ADAPTÁNDOLO, COMO QUIERAS VERLO

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Un clavo saca otro clavo. No, no me estoy volviendo loco. El estrés es un sentimiento y tal vez cambiarlo por otro ayude a poder alejarnos de él. Por ello, la verdadera clave está en la gestión emocional. Para ello tienes unas recomendaciones:

  • Relaja tu cuerpo: No me refiero a las típicas respiraciones. Analiza cómo es tu postura corporal cuando estás relajado e imítala en situaciones de estrés. Tal vez necesites relajar alguna parte de tu cuerpo, no morderte las uñas o simplemente salir cinco minutos a que te del el aire fresco. No olvides el poder que tiene el cuerpo sobre tus pensamientos. Relajarte ayudará a eliminar la tensión corporal. Para hacer bien esto debes analizar cómo está tu cuerpo al estar estresado y relajado.

 

  • El efecto desconexión: Cuando te vas de vacaciones es una pasada porque tienes la sensación de que has estado muchos días en un sitio nuevo, te sientes más liberado y puede ser que solo lleves unas horas fuera de casa. El problema es que parece que solo se puede dar esta sensación en esos momentos privilegiados del año en los que dejamos la oficina. Sin embargo, puedes hacerlo día a día. Debes encontrar aquellas actividades que te hagan olvidarte de todo. Puede ser ver una película, practicar deporte, pasear, tomar algo con tus amigos…; Prueba a tener más dosis de este tipo de actividades para combatir esa sensación negativa. Al principio es posible que el estrés conviva y siga contigo, pero si verdaderamente haces algo que te ayude a desconectar podrás poco a poco aplacarlo y relajarte. Mi gran secreto para combatirlo se basa en que en el momento en el que salgo del trabajo me olvido de las sensaciones del día. En el trayecto en el metro me fijo en las personas con las que comparto el vagón, utilizo el móvil y concentro mis pensamientos en temas que no me estresan. Yo tengo la suerte de poder desconectar en muy pocos minutos y lo he conseguido tras muchos meses de práctica.

 

  • Aléjate de estresores: Sí, no sé si me he inventado la palabra estresor pero hay muchos elementos en tu vida que pueden hacer que el estrés siga perenne cuando estás fuera de la oficina. A veces hay que ser egoísta y centrarte en ti si lo necesitas. Estoy seguro de que te viene gente a la cabeza que encaja como estresor, es decir, como alguien en tu vida que hace que te sientas estresado por cualquier razón.

 

  • Tú eres el mayor aliado y enemigo del estrés: Combatir el estrés es difícil. Y lo último que debes saber es que hay muchos elementos que pueden causarlo. Algunos puede que no dependan de ti, como la actitud de un jefe o un gran proyecto que surge de la nada. Pero muchos otros dependen de ti. Hay una frase que resume muy bien esta sensación de responsabilidad: Mi vida ha estado llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca sucedieron. Cuántas veces has pensado en algo negativo que no ha sucedido. Y qué gran verdad es saber que una gran parte del estrés viene de ti mismo, cuando por algo externo tu mente empieza a funcionar mostrándote una tortura emocional de distintos sucesos que pueden darse. Por ello, implícate con la causa y no permitas que tu forma de pensar aumente esta sensación.

¿Y tú?, ¿toleras bien el estrés? No olvides dejar tu opinión en los comentarios. Muchas gracias por haber invertido tu tiempo en esta lectura.

GESTIONA TU CARÁCTER DURANTE LAS ENTREVISTAS DE TRABAJO

 

En muchas ocasiones he tenido ante mi CV de candidatos que parecían perfectos. Encajaban en la mayoría de los requisitos, algo que hacía que fuera a la entrevista con muchas ganas de conocerles. Sin embargo, tras compartir un tiempo con ellos, me di cuenta, que aun cumpliendo muy bien el nivel técnico, podían suponer una mala elección. ¿Cuál era el motivo? un fuerte carácter que podría llevar a que tuvieran conflictos durante su desempeño en la empresa.

LA DIFICULTAD DE DEFINIR EL CARÁCTER

Lo primero que he hecho es meterme en la RAE para ver la definición de esta palabra: Conjunto de cualidades o circunstancias propias de una cosa, de una persona o de una colectividad, que las distingue, por su modo de ser u obrar, de las demás. El problema es que no hay algo concreto que nos ayude a encontrar el carácter de una persona, ya que es una suma de pequeños elementos. Decimos que una persona tiene buen carácter cuando es agradable con los demás, no se enfada y normalmente se toma las cosas de una manera positiva. Sin embargo, una persona con mal carácter podría ser alguien que diera malas contestaciones, que se enfadara con facilidad y que chocara bastante con otras personas. También hablamos de personas con carácter, cuando nos referimos a gente que coge el caballo por las riendas y no tiene miedo en actuar; Y personas sin carácter, como si no tuvieran sangre en sus venas y estuvieran siempre paralizadas ante cualquier problema. En fin, un verdadero lío.

EL MAL CARÁCTER SE DETECTA EN LAS ENTREVISTAS DE TRABAJO

Creo que en cualquier ámbito social podemos inferir si una persona tiene buen o mal carácter a través de determinados signos. En las entrevistas de trabajo pasa lo mismo, incluso se puede ver intensificado debido a la tensión que genera el momento. Hay conductas que lo reflejan. Muchas de ellas son verbales. Por ejemplo, candidatos que responden de una manera muy seca a las respuestas, que elevan el tono de voz o que incluso comparten en la entrevista sus problemas a la hora de trabajar con un compañero o un responsable. Además, aunque a veces es difícil de explicar con palabras, percibo como una especie de clima de tensión entre el candidato y yo, cuando normalmente el clima general de las entrevistas que realizo es relajado. Se detecta también bastante en el lenguaje no verbal, por ejemplo, cuando una persona golpea con fuerza la mesa a la hora de explicar una determinada situación o en los gestos que pueda realizar. Aunque hay signos que puedan parecer más subjetivos, realmente es muy difícil para un candidato el esconder su mal carácter, ya que de alguna manera podrá aflorar en la entrevista. Y es preferible eso a que pueda entrar en la empresa y ser cuestionado por los conflictos que pueda tener.

EL MAL CARÁCTER LLEVA SIEMPRE A CONFLICTOS EN EL ENTORNO LABORAL

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No soy de las personas a las que les guste utilizar la palabra siempre o nunca, pero en este caso es algo que pienso al 100%. Estamos en un entorno laboral que en la mayoría de las veces no es satisfactorio. Horarios extensos, sueldos bajos, malos jefes y compañeros son elementos que predominan en muchos trabajos. A todo eso, hay que añadir la velocidad con la que el entorno va cambiando, lo que hace que tengamos que exponernos a nuevas situaciones y dificultades. Los conflictos siempre aparecerán de alguna manera y eso llevará a choques y tensiones con otros miembros del equipo. Se comparten tantas horas con los compañeros de trabajo que es normal que se den ciertas fricciones. ¿En qué se traduce? En malas contestaciones, miradas, quejidos y conductas que llevan a que la otra persona se pueda sentir molestada y ofendida. ¿Y si tengo un mal carácter y lo oculto? es posible hacerlo, pero eso te llevará también a un conflicto interno y a tener que invertir muchas energías para poder gestionarlo. Te podrás convertir en una olla a presión que en cualquier momento pueda estallar.

¿SE PUEDE CAMBIAR EL MAL CARÁCTER?

Más que cambiar, la clave es saber gestionarlo. El primer paso es reconocerlo, si no lo haces difícilmente podrás tener un avance positivo en este aspecto. Lo segundo es hacer una especie de estudio para que averigües los siguientes elementos:

  • ¿Qué es lo que te produce carácter? (Pueden ser tanto cosas que hagan los demás como algo que hagas tú).
  • ¿Cómo actúa tu cuerpo cuando sientes que tienes mal carácter? (Esto es algo que muy poca se da cuenta y que puede ayudar a cambiar. Puedes notar más tensión en los brazos, ruborizarte más o golpear los dedos de tu mano contra la mesa. Cada persona lo puede mostrar de una manera diferente y la clave será intentar relajar la parte del cuerpo en la que notes esa tensión).
  • ¿Qué haces? (Puede ser des una mala contestación, una queja o incluso el aguantarte).
  • ¿Cuáles son las consecuencias? (Pueden ser tanto positivas como negativas, aunque muchas veces predominarán las segundas. Es importante diferenciar las consecuencias que te afecten a ti y a los demás).
  • ¿Qué podrías hacer diferente para conseguir unas consecuencias positivas? (aquí tendrás la gran clave para que tu mal carácter no aflore)

Es muy interesante hacerlo cuando tengas un episodio en el que estés sufriendo mal carácter, para ver cómo lo analizas en caliente. Al final tendrás ante ti un puzzle sobre el que empezar a trabajar. Tener claro qué es lo que te pasa te ayudará a poder saber cómo cambiarlo. Hacerlo no es nada fácil, pero te ayudará a mejorar en tu vida personal y profesional.

Te invito a que dejes en los comentarios tu experiencia si tienes mal carácter o las que has tenido con personas que si lo tuvieran.

EL TALENTO NO SE RETIENE. EL TALENTO SE DISFRUTA

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Os sorprendería la cantidad de veces que he leído que hay que retener el talento en las organizaciones. Es un gran debate el poder saber qué ofrecer a los trabajadores que destacan para que no abandonen aquellas empresas en las que trabajan. Sin embargo, el talento no entiende de barreras y el concepto de retención alude más a una cárcel que a un propio impulso del mismo. En este pequeño artículo me gustaría compartir contigo mi visión sobre este aspecto.

¿QUIÉN TIENE TALENTO EN LA ORGANIZACIÓN?

La respuesta a esta pregunta siempre estará ligada a una gran problemática. Aunque no lo admitamos, etiquetamos a las personas con las que nos rodeamos. Identificamos los roles y habilidades de nuestros círculos. Hay compañeros que trabajan más y menos, que se relacionan mejor o peor con los demás o que nos hacen sentir bien o mal. Así con infinidad de características, pero conforme más conocemos a los demás sabemos a quién podemos, o no, hacerle un determinada petición.

Pero, qué difícil es detectar el talento en el mundo laboral, es decir, aquél trabajador que sobresale en una o varias áreas. Porque siempre parece asociarse al que destaca, al que innova y al que se diferencia. Pero qué equivocados estamos en no verlo en aquellas personas que cumplen con su rutina, y que aunque no aporten cosas nuevas, sacan religiosamente su trabajo adelante y están disponible para solucionar los problemas de la organización. Me he hartado de leer que las organizaciones necesitan soldados, personas que cumplan y que hagan sus tareas sin rechistar. Pero ahí también existe el talento. El gran error de las empresas está en no saber que todos sus trabajadores tienen talento. La dificultad es detectarlo, potenciarlo y sobre todo, darse cuenta de si es necesario o no en la organización.

APRENDIENDO A DISFRUTAR DEL TALENTO

El miedo es una de las emociones que reina en todos los niveles de la empresa. Respecto al talento, uno de los principales temores es que los trabajadores se marchen a la competencia o que dejen al equipo en bragas. Y esa sensación genera desconfianza, malentendidos y en definitiva la obligación de generar cierta pertenencia al trabajador. Sin embargo, lo que se olvida, pese a estar en esta época, es que las personas son las que deciden trabajar y también finalizar sus experiencias laborales. Una empresa no es una cárcel en la que cumplir condena. Por tanto, hay que asumir que cualquier persona puede abandonar en cualquier momento la organización.

El talento se disfruta y se debe aprender de él. Imagina que conoces a tu pareja ideal y no dejas de preocuparte por si se irá. Realmente no estás disfrutando ni aprovechando todos los momentos a su lado. Vives más en una situación negativa que en la realidad. Y claro que esa situación de ruptura puede darse. Pero será aún más dolorosa si no pudiste disfrutar al máximo de esta experiencia por tus temores.

En el entorno laboral puede pasar lo mismo. Por ello, es importante aprender en qué se caracteriza ese talento y potenciarlo al máximo. Tal vez la clave sea aprovechar todo lo que se puede ganar en el día a día. Intentar que el talento deje huella en la organización para que sea adquirido por otros trabajadores. Hay que darle alas al talento en vez de grilletes. Porque puede que de esa forma, elija estar durante mucho más tiempo en nuestra empresa. Y sobre todo escuchar lo que necesita. Puede ser dinero, proyectos, tiempo…; pero más importante aún, no engañarse si la empresa no puede darle lo que busca. Por tanto, no retengáis ese talento y disfrutad de él.

UNA REFLEXIÓN VERANIEGA: EL ENGAÑO DE LOS MENSAJES MOTIVANTES

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Tras unos meses con menos actividad vuelvo a dedicarme de lleno al blog. Muchos de vosotros no lo sabéis, pero he tenido una lesión en mi mano derecha que me ha impedido realizar mi actividad normal a la velocidad que me hubiera gustado. Tendréis artículos y vídeos interesantes en las próximas semanas para seguir mejorando vuestra empleabilidad. Sin embargo, quería compartir con vosotros una reflexión sobre algo que está en boca de muchos: la motivación y la capacidad que tenemos de conseguir aquello por lo que soñamos.

LA MOTIVACIÓN VENDE PERO ES DIFÍCIL DE CONSEGUIR

Cada días que utilizo LinkedIn me lleno de mensajes motivantes, veo gente anunciando sus productos o cursos que te harán cambiar tu vida. Da la sensación de que todo el mundo es capaz de hacer todo, simplemente hay que empoderarse con estos estímulos y tirar para adelante para recoger los frutos. Y muchos viven del cuento, y nunca mejor dicho, a través de libros o experiencias que permiten estimular a las personas a la hora de alcanzar sus sueños. Se vende una sociedad en la que si quieres conseguir algo puedes hacerlo, que solo depende de ti y en la que hay que estar constantemente cambiando y mejorando, aunque no lo necesites.

 Yo estoy totalmente en desacuerdo en todo este mensaje que tantas veces veo a lo largo del día. Si fuera tan fácil tener a la gente motivada, el rendimiento laboral, los proyectos personales, llevar una vida sana o mejorar en un idioma sería muy fácil de conseguir. ¿El problema? Por mucha información externa que recibas, el agente de cambio tienes que ser tú.

LOS ENEMIGOS DE LA MOTIVACIÓN

Desde mi experiencia vital, hay tres principales barreras que te impedirán lograr aquello que te propones: pereza, inversión temporal y la propia realidad en la que vivimos.

¿Podrás vencer la falta de ganas? Qué difícil es conseguir realizar aquellas tareas que no nos gustan, y más cuando no es realmente obligatorio hacerlas. A menos que algo suponga una amenaza directa, por ejemplo tener una reunión o un deadline, no nos ponemos en marcha para conseguirlo.

¿Podrás invertir muchas horas de tu tiempo en lograr lo que quieres? Antes de intentar embarcarte en un proyecto debes analizar si puedes hacerlo. Puede que estés lleno de compromisos que te impidan dedicar el tiempo necesario a conseguir tus propósitos. Además, invertir tiempo en un sueño hará que tengas que renunciar a cosas que te gusten, por tanto debes estar de acuerdo en que te merecerá la pena sacrificar algunas cosas por lograr tus metas.

 ¿Eres capaz de analizar correctamente si eres capaz de lograr tus metas? Algo muy importante que debes saber es que vivimos en una sociedad que no es justa. Esto significa que hay muchísimas barreras que te impedirán, aunque dediques todo el esfuerzo y horas posibles, alcanzar aquello que te propones. La gente es muy exigente y hay factores externos que no podrás controlar. Por ello, es fundamental que sepas detectar si aquello que te propones es realista y alcanzable.

TÚ ERES LA PERSONA QUE TE HARÁ CAMBIAR

Muchos libros y películas sirven para distraerse y no atajar el problema, es como meterse en un mundo en el que creerás que podrás realizar todo lo que te propongas. Mi recomendación es que analices lo que quieres conseguir y vayas fijando pequeñas metas que podrás lograr. No intentes cambiarte radicalmente, intenta descubrir qué cosas positivas y negativas tienes. Si vas a vivir una transformación radical es fundamental que inviertas unas horas en saber quién eres. Él principal enemigo y aliado en este proceso serás tú. Y no hay problema en que seas una persona normal, en que no seas rico o en que no lideres un equipo formado por 20 personas. Es preferible que disfrutes de tu vida y busques los puntos positivos sin anhelar las experiencias de los demás. Solo cambia si lo necesitas, si quieres hacerlo y si con ello conseguirás que tu vida sea una experiencia mucho mejor.

TRABAJO EN VERANO: RECURSOS Y CONSEJOS PARA ENCONTRAR TRABAJO

El verano está a la vuelta de la esquina y mientras algun@s descuentan los días para descansar, otros se preparan para trabajar. Si eres de los que buscan trabajo para verano, os damos unos consejos.

España es uno de los destinos favoritos de los turistas y las previsiones de empleo son positivas para el periodo estival del 2016. Concretamente, se estima que se crearán más de 480.000 nuevos contratos temporales respecto al año anterior en el sector servicios (hostelería y turismo sobretodo), suponiendo un total de 1,2 millones de contratos (temporales y fijos-discontinuos sobretodo) los que se firmarán en este periodo aproximadamente, tal y como indica Randstad, la firma especializada en RRHH.

La mala noticia es que es temporal y por lo tanto, tras el verano, el mercado laboral volverá a reflejar una bajada porcentual en la población ocupada. La buena es que son puestos que no exigen alta cualificación y nos permitirá optar a nuestra primera experiencia en el mercado laboral si eres joven, conocer nuevos sectores laborales si quieres explorar nuevos campos, continuar en movimiento si estabas parad@ y, por supuesto, generar ingresos económicos.

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Dicho esto, vamos a por los consejos:

  1. Reflexiona:Piensa bien en qué trabajos podrías encajar mejor o te resultaría más confortable personal o profesionalmente.¿Hostelería? ¿hoteles? ¿reponedor/a? ¿cajera/o? ¿jardinería? ¿monitor/a de tiempo libre? ¿profesor particular? ¿socorrista? ¿músico? ¿trabajo en el campo? Piensa bien qué es lo que más fructífero sería para tí.
  1. Elabora una estrategia de búsqueda de empleo:Como siempre,redacta tu CV adaptado al puesto al que optes, destacando y enfatizando en esa formación / funciones / competencias que tengas o sepas desempeñar y busca en portales de empleo o reparte CV personalmente (muchas empresas por protección de datos no lo aceptarán, pero en otras, sobretodo PYMEs, puede ser tu mejor aliado). Otro consejo que versa en la misma dirección de este punto es que vigiles tu marca personal en redes sociales; piensa que la gran mayoría de los trabajos son de cara al cliente y ninguna empresa contratará a nadie que pueda dañar la imagen de su empresa (razones aquí).
  1. Haz un seguimiento a tus búsquedas:Tras cada CV que entregues,anota el sitio donde lo entregaste; puede ser otro gran aliado para mostrar tu motivación por la empresa que te gustaría ocupar.
  1. Prepara tu entrevista:Os dejamos un vídeo y tres links para que podáis hacerlo eficazmente:

– Preparación de entrevista personal  (Vol.I): https://goo.gl/tSMqhf

-Preparación de entrevista personal (Vol.II): https://goo.gl/lCTuNn

– Preparación de entrevista telefónica: https://goo.gl/9YGX8V

Y hasta aquí van mis consejos para encontrar trabajo. Pero, ¿todo queda aquí? No, ahora os daré unos consejos para buscar trabajo desde casa a golpe de “click” (pero insisto, repartir CVs manualmente siempre es un buen aliado). Veamos algunos sitios ideales para la búsqueda de empleo:

– Portales de Empleo Generalistas: Aquí, tendrás que registrar tu usuario, subir tu información académica y profesional y comenzar tus búsquedas. Las palabras claves, tanto para la búsqueda como para la redacción del CV, SIEMPRE son útiles:

Generalistas

– Portales de empleo especializados:  Aquí, al igual que en el anterior apartado, tendrás que registrar tu usuario, subir tu información académica y profesional y comenzar tus búsquedas. Las palabras claves, tanto para la búsqueda como para la redacción del CV, SIEMPRE son útiles:

Especializados

– ETTs: Las ETTs siempre son un gran recurso para encontrar empleo, dado que es un medio de acceso fácil (y barato en muchas ocasiones) para las empresas. Las principales y más conocidas son Manpower, Adecco o Ranstad. No obstante, muchas veces, dada la popularidad que tienen, reciben muchas candidaturas. Por ello, os dejamos con un directorio para encontrar por Comunidad Autónoma y Ciudades de forma más aproximada.

http://www.portalett.com/

– Servicio de Empleo Público Español (antiguo INEM): Este es otro gran recurso que, muchas veces por desconfianza de la población, se obvia pero que tiene buenos resultados. Aquí tenéis una guía sobre el empleo en verano:

http://www.sepe.es/contenidos/que_es_el_sepe/publicaciones/pdf/pdf_empleo/trabajar_verano.pdf

¿Aceptas un último consejo? Entrena tus aptitudes y tus actitudes. Sé positivo, no tires la toalla y prepara tus entrevistas de trabajo. Trabaja tu marca y véndete como si fueses el mejor candidato del mundo. Y si no sale nada, EVITA LA FRUSTRACIÓN EN LA BÚSQUEDA DE TRABAJO Y SÉ PERSISTENTE.

Mucha suerte y gracias por tu lectura. No dudes en compartir o recomendar a tus contactos si te gustó.

#MejorandoMiÉxitoLaboral