APRENDIENDO A GESTIONAR LOS ERRORES

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El mundial ha llegado. Nos espera un mes lleno de partidos, emociones, alegrías y tristezas. El pasado viernes debutamos en un gran partido contra Portugal al que no le faltó ningún ingrediente. Y entre toda esa combinación de elementos hubo un error de bulto y del que todo el mundo ha opinado durante estos días. Si tú fueras De Gea, ¿cómo gestionarías con éxito esta situación?

LA PRESIÓN DE LA SOCIEDAD DEL FALLO

Imagina que entras en una clase y ves a un profesor completar en la pizarra la tabla del 1. Esto es lo que ha ido escribiendo:

1×1:1

1×2:2

1×3:3

1×4:4

1×5:6

¿En qué te has fijado?, ¿En los 4 aciertos o en el fallo de la última multiplicación? Estoy seguro que focalizaste tu atención en aquello que no era correcto. Pero esto es algo cultural. Al menos en España, damos mucha más importancia al error que al acierto. No solo en el feedback que se da, sino también en toda la parte emocional que lo rodea. Si haces algo bien la sensación te puede durar mucho menos que si recuerdas aquel error que te costó que tu jefe te pusiera la cara colorada por unos momentos. Es triste lo que te voy a decir, pero solo un error puede hacer que se olvide todo lo bueno que se ha aportado, aunque esto último tenga muchísimo más peso.

NO HAY ERROR SIN APRENDIZAJE NI APRENDIZAJE SIN ERROR

¿Recuerdas la primera vez que intentaste hacer una tarea que desconocías? Probablemente tuvieras alguna equivocación que te sirviera para mejorar un determinado aspecto en el futuro. El proceso de aprendizaje implica aprender a dar una serie de pasos que antes no hacíamos. Y ni la persona más lista y adaptable del planeta aprendería cualquier tarea dando unos resultados excelentes desde el primer minuto.

Algo que quiero compartir contigo, y que lleva a que la gente cometa errores sin mejorar, es la teoría de la incompetencia inconsciente. Cuando estamos en el proceso de aprendizaje podemos atravesar las siguientes fase:

  1. La Incompetencia Inconsciente: La más peligrosa y que muchos cometemos. Aquí haces algo mal y ni si quiera lo sabes.
  2. La Incompetencia Consciente: Aquí has dado un paso imparte, ya sabes que hay algo que mejorar pero sigues haciéndolo erróneamente.
  3. La Competencia Consciente: Haces algo bien, pero para hacerlo necesitas poner tu atención y esfuerzo ya que sino lo haces volverías a equivocarte.
  4. La Competencia Inconsciente: Esto es la gran maravilla, con mucha práctica conseguirás hacerlo tan bien que podrás poner el piloto automático y centrar tu atención en otros elementos.

La moraleja de esto es que es obligatorio tomar conciencia y practicar para mejorar aquello en lo que te equivocas.

LAS 3 C: LAS CAUSAS DEL ERROR

A continuación, intentaré resumir brevemente las principales razones por las que fallamos y algún remedio que podemos aplicar para no tropezar nuevamente en la misma piedra:

  • CONOCIMIENTO: En el ámbito laboral es obligatorio sobrevivir a múltiples situaciones que se dan cada día. Pensamos que podemos sobreponernos sin problemas a la mayoría de ellas, ya que contamos con herramientas para obtener toda la información que necesitemos en el menor tiempo posible. Sin embargo, que las respuestas estén accesibles no significa que sean las correctas y aunque la iniciativa sea muy valorada, es bueno preguntarse si sabemos hacer algo. Por ello, antes de hacer una tarea es bueno que te plantees si sabes bien lo que tienes que hacer y a quién debes consultar si surge algún imprevisto a la hora de realizarla.

 

  • COMUNICACIÓN: Sin duda alguna el gran área de mejora profesional de la mayoría de organizaciones. Hacerlo bien es complicado porque depende de ambas partes. No solo implica decir sino escuchar y entender bien el mensaje. Hay una gran cantidad de errores que se cometen por ese gap que se produce entre quién da la orden y lo que la otra parte entiende. Ante estas situaciones, es bueno que realices todas las preguntas posibles a la persona que te ha echo un encargo y que vayas comprobando si los pasos que realizas son aquellos que esperan de ti. Si eres tú el que has delegado, es importante hacer el esfuerzo de descubrir si la otra persona ha entendido bien aquello que esperabas de ella. Dar algo por sentado es la peor de las cosas que puedes hacer.

 

  • CONCENTRACIÓN: Hay tantas horas que se trabajan que es imposible tener la atención correctamente focalizada. Y cuando aparece el cansancio también lo hacen los pequeños despistes que pueden conseguir que un gran trabajo se vea como los 2 o 3 fallos tontos que cometiste. Por ello, es bueno hacer una pausa o continuar con aquello que haces en otro momento. No dudes en pedir a algún compañero o responsable que pueda revisar lo que has hecho por si ha detectado alguna incidencia que tú no vieras. Además, en momentos en los que no te puedas concentrar, intenta hacer aquellas tareas en las que no sea algo crítico el equivocarte. Y por último, antes de ejecutar una función, dedica unos minutos a comprobar que todo esté bien.

LO MÁS DIFÍCIL: LA GESTIÓN EMOCIONAL DEL ERROR

Mi primera recomendación es que no trates de ocultar si te has equivocado. Muchas veces la primera reacción ante un fallo es echar balones fuera y culpar a la situación y otros elementos que han podido contribuir a que se diera esta situación. Si no haces este ejercicio, difícilmente podrás mejorar, ya que no pones la responsabilidad en lo que controlas, es decir, en lo que tú haces, al transferirla a los demás. Por ello, lo primero es asumir que no has hecho las cosas bien y disculparte con aquellas personas que estén involucradas en aquello que has realizado.

Lo segundo, es no darle vueltas a las emociones negativas que inundan tu mente. Te has equivocado, eso es así, pero no dejar de pensar en lo mal que te sientes no ayudará a que puedas mejorar. Debes concentrarte en descubrir qué ha pasado. ¿Ha sido tu precipitación?, ¿Tu falta de conocimiento?, ¿Tu falta de ganas?. Es fundamental que detectes cuál ha sido el motivo. Si no consigues hacer pide feedback a las personas con las que trabajas, ya que la mayoría de las situaciones se ven con mayor facilidad desde fuera.

Por último, fija un plan de acción de lo que harás diferente para poder acertar la siguiente vez que vuelvas a hacer esa misma tarea. Enfoca tu mente en hacerlo bien y no te concentres en pensar que volverás a equivocarte. No es sencillo hacerlo, pero si sabes qué tienes que cambiar es tan simple como concentrarte en ello.

Y nunca olvides, que por muy bien que hagas algo siempre podrás equivocarte. ¿Lo importante? Hacerlo en aquellas cosas que tengan la menor relevancia posible. Ante los errores las ganas de mejorar.

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¿ES POSIBLE UN CAMBIO RADICAL DE TRABAJO?

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Por cambio radical me refiero a pasar de la actividad que realizas a otra totalmente distinta. En mi caso estudié Psicología y me dedico a los RRHH. Un ejemplo sería querer dedicarme a la informática o abogacía. ¿Sería posible que con 29 años pudiera dar este giro?

Aunque se venda mucho el tema de las soft skills, es decir, tener unas buenas habilidades para el puesto (trabajo en equipo, flexibilidad, habilidades de comunicación…) sigue pesando mucho la experiencia y conocimientos previos para poder optar a un puesto de trabajo. ¿Cuáles son los motivos? Ya no solo porque vivamos en el reinado de la titulitis sino porque en muchas empresas se prefieren perfiles Plug & Play, es decir, gente que pueda funcionar casi desde el primer día. La formación, carga de trabajo o la propia cultura de la compañía impide muchas veces que se le pueda dedicar todo el tiempo posible a las nuevas incorporaciones. En términos deportivos, sería como si un equipo de fútbol ficha a un jugador un martes y ya está listo para debutar en el partido del jueves. Vivimos en un entorno laboral rápido y exigente en el que cada vez hay menos tiempo para mostrar los mejores resultados posibles.

A todo ello se une la crisis laboral que hemos pasado y que lamentablemente sigue presente en el ámbito laboral. Eso hace que los requisitos de las ofertas sigan siendo altos y que la gran demanda haga que se seleccionen casi siempre perfiles que cumplen con al menos un 70-80% de los requisitos solicitados.

Pero claro, por mucho que estudies, veas, leas y escuches, hasta que no vivas lo que es trabajar no sabrás si algo te va a gustar. Y aparte de eso, puede ser que lleves haciendo varios años lo mismo y aborrezcas tu trabajo debido a múltiples factores. Es en ese momento cuando surge una gran confrontación. Por un lado, la necesidad de cambio. Y por el otro, la certeza de la dificultad de darlo. Miles de preguntas pueden surcar tu mente: ¿Hago un Máster?, ¿Emprendo?, ¿Me resigno a trabajar de lo que ya he estado haciendo?…; A continuación, y siendo lo más realista posible, te doy una serie de claves para saber si es posible cambiar, las herramientas que utilizar en el proceso y una pequeña reflexión cuando lo ves todo imposible.

¿ME GASTO 15.000€ EN UN MÁSTER PARA LOGRAR EL TRABAJO DE MIS SUEÑOS?

Podría haber elegido otra cifra, pero lo más barato que podrás encontrar rondará desde los 2000-3000€ hasta cifras inimaginables. Te lo venderán muy bien y te hablarán de las numerosas posibilidades que tendrás en cualquier universidad o escuela en la que preguntes por hacerlo. Sin embargo, tu objetivo no es solo la formación, sino hacer una inversión para un futuro trabajo. ¿Mi recomendación? Busca por LinkedIn antiguos alumnos del Máster y pregúntales por su experiencia en relación a la posibilidad de encontrar nuevos trabajos. Si buceas bien y la información está correctamente actualizada en los perfiles de los exalumnos, entonces podrás ver si cambiaron de trabajo gracias al Máster. También podrás comprobar si entre ellos hubo algún cambio radical. Mi consejo es que no te de ningún tipo de vergüenza preguntar ya que muchas personas compartirán su experiencia contigo y podrán ayudarte a tomar la decisión.

No olvides que detrás de un Máster se encuentra un proceso comercial para captar alumnos. Sin el dinero que ellos aportan no se podrían realizar tantas ediciones. Esto produce que se venda mejor el producto de lo que en realidad es.

 RODEÁTE DE GENTE QUE TRABAJE EN LO QUE QUIERES

Imagina que tu pasión es la selección de personal pero no tienes ni idea de cómo hacerlo. Puedes apuntarte a cursos o intentar preguntar entre amigos y conocidos a gente que realice esas funciones. Ellos pueden darte una Máster Class de cómo es su día a día.

Te recomiendo también que utilices redes sociales como https://www.meetup.com para poder encontrar personas que te ayuden a entender mejor cómo podrá ser tu futuro día a día. Y es que más allá de la teoría la práctica será clave para entender si lo que deseas es realmente lo que quieres.

LAS HABILIDADES TRANSVERSALES COMO LLAVE DEL CAMBIO

Hay ciertas habilidades y conocimientos que se pueden aplicar en casi todos los puestos de trabajo. Por ello, tener una buena base en estos elementos te permitirá cambiar de funciones con más facilidad. Sin duda alguna, un buen nivel de inglés te abrirá muchas puertas. Mi recomendación es que te pongas a reforzarlo desde el primer momento en el que te plantees un cambio. También las soft skills cuentan y no hay que olvidar la ofimática destacando la utilización del paquete Office, siendo Excel un programa fundamental en el que tener un nivel más alto que usuario es algo realmente valorado en muchos puestos de trabajo.

CAMBIA EL CHIP SOBRE TU TRABAJO ACTUAL

Has descubierto que te dedicas a algo que no te llena y te gusta. Efectivamente eso ya lo sabes. Sin embargo, yo te planto un reto: redescubre lo que te resulta positivo de tu experiencia actual. Para ello, utiliza una pequeña libreta para anotar todas las cosas positivas de tu trabajo. Debes leerlo todos los días. Lógicamente puedes añadir nuevas características conforme pase el tiempo. Si vives en la amargura día a día no solo te alejarás del futuro empleo sino que puedes poner en riesgo el actual.

Otro factor importante es ver si hay alguna opción de cambiar tu trayectoria en la empresa en la que trabajas. Es importante que conozcas bien la cultura de la compañía para saber si se han dado cambios en el pasado y si hay algún mecanismo interno que los favorezca y fomente.

ALGO ESTÁ CLARO: TU SALARIO SE VERÁ AFECTADO

No digo que cambiar de actividad implique empezar al 100% como becario. Pero sí debes tener en cuenta que la experiencia que aportas, que será nula o muy poca, no podrá ser tan remunerada como la actividad que realizarás (lógicamente esto es muy variable dependiendo del cambio que quiera hacerse). Por ello, y siendo realista tal vez tengas que renunciar a tus sueños. Ten muy en cuenta el planteamiento económico y también cuenta con ahorros para afrontar la primera etapa de tu nueva profesión. Echa un vistazo a ofertas de empleo para saber cómo se retribuyen los nuevos puestos a los que quieres aspirar. Y ten cabeza en el cambio. Aunque termines haciendo lo que te gusta te seguirán llegando facturas a fin de mes.

Cambiar radicalmente de trabajo es algo complicado y que no está al alcance de todo el mundo. Tener contactos, tiempo, ganas y dinero serán las principales claves para lograrlo. Si todo esto no es posible lo más positivo puede ser tomárselo con filosofía. Intenta apoyarte en otros aspectos de tu vida que puedan llenarte y sé lo más práctico posible con la actividad que realizas.

3 TIPS PARA COMUNICAR MEJOR EN LAS ENTREVISTAS DE TRABAJO

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Voy a revelarte una gran verdad y también uno de los grandes problemas que existe en la selección de personal en España. Si una empresa te escoge, no será por cómo trabajas. ¿Acaso me estoy volviendo loco? Espero que no. Pero si lo piensas, será difícil que durante la entrevista te vean trabajar. Tal vez te hagan alguna pregunta técnica en la que con tu respuesta podrás dar información sobre cómo resolverías una determinada situación. Sin embargo, en ese momento no trabajas, sino que describes una situación. Por tanto, comunicar con efectividad es la clave para pasar con éxito un proceso de selección. No van a seleccionarte por cómo desarrollas tu trabajo sino por cómo comunicas la manera en la que lo haces. Sin buenas habilidades de comunicación será mucho más difícil optar a un nuevo empleo. Aquí comparto 3 Tips que te ayudarán a comunicarte mejor en tus futuras entrevistas.

1 – ADEREZA BIEN TU DISCURSO: HAZLO INTERESANTE Y DIGERIBLE

Las personas que van a tener que tomar la decisión de elegirte lo harán habiendo escuchado muchas otras historias de candidatos con un perfil similar al tuyo. ¿Te acuerdas cuándo en tu infancia escuchabas cuentos? Probablemente tu interés hacia el mismo dependía de quién fuera el narrador. Y parece que hablar de trabajo es algo completamente aburrido. Por ello, es bueno que incluyas algo de humor, alguna pequeña anécdota y sobre todo hacerlo digerible, es decir, no convertirte en un monologuista durante la entrevista de trabajo. Sino piensa cuando escuchas a personas que se enrollan muchísimo. Probablemente no te transmitan nada positivo. Para ello debes utilizar bien el timming de tu discurso y no extenderlo más de la cuenta.

2 – UTILIZA LA EMPATÍA COGNITIVA

¿Sabías que en empresas muy similares pueden hablarse idiomas totalmente distintos? Cada compañía es un mundo en el que la manera de llamar a los procesos, departamentos y funciones es algo único. Por ello, adaptarte a la mente de la persona que te está escuchando es clave para pasar cualquier proceso de selección. La empatía cognitiva significa comprender cómo el otro percibe la realidad y adaptar tu discurso de manera que pueda entenderte. Esto es clave a la hora de hablar de funciones y sobre cómo desarrollas tu trabajo. A continuación tienes un ejemplo:

  • SITUACIÓN: Me preguntan en una entrevista de trabajo cómo gestiono un proceso de selección en mi actual empresa.
    • RESPUESTA SIN EMPATÍA COGNITIVA: El área de Tier manda un Request y se debe aprobar…
    • RESPUESTA CON EMPATÍA CONGTIVA: En mi empresa hay un departamento que se encarga de analizar las necesidades de personal. Este departamento se llama Tier y cuando entienden que hay una necesidad en la empresa preparan un pequeño informe sobre el perfil a contratar. Dicho informe lo llamamos Request…

 

3 – ¿CONTENIDO EMOCIONAL POSITIVO? SÍ, POR FAVOR

Las personas no somos robots. Y transmitir profesionalidad en el discurso es fundamental pero no te olvides de una cosa: son las emociones las que determinan nuestras elecciones. Es bueno que muestres durante la entrevista las ganas que tienes de empezar un nuevo proyecto o que reseñes positivamente algunas de las funciones que podrás realizar en tu próximo puesto de trabajo. Un ejemplo sobre lo comentado anteriormente puede ser cómo contestar a esta pregunta ¿Por qué deberíamos elegirte?. Si tu respuesta únicamente es algo parecido a “Bueno, por lo que has visto en mi CV” entonces tu discurso quedará muy plano. Imagínate contestar algo así “Aparte de la experiencia que aporto lo que sí puedo decirte es que tengo muchas ganas e ilusión de empezar un nuevo trabajo. Para mí sería una gran oportunidad y me haría sentir muy feliz todo lo que podría aprender y aportar. Mucho mejor, ¿verdad? Transmitir alegría, ganas y positividad te hará acercarte a tu futuro proyecto.

ENTREVISTA A NOELIA HERRANZ FERNÁNDEZ: ¿SABEN LAS EMPRESAS ATRAER EL TALENTO?

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Durante este año uno de los objetivos del blog será daros a conocer la opinión de profesionales del mundo de los Recursos Humanos. A través de pequeñas entrevistas, podréis aprender otros puntos de vista que os ayudarán a entender mejor el mercado laboral.

En esta ocasión, he tenido la suerte de conocer a Noelia Herranz Fernández. Actualmente trabaja como Recruitment Consultant en CE Consulting Empresarial.

Si habéis leído más entradas del blog, ya sabréis que suelo ser muy crítico con la forma en la que se hace la selección en España. Hay mucho que mejorar por parte de todos los profesionales que trabajamos en este campo. Y sin duda, una de las grandes dificultades  es la propia búsqueda de talento.

No quiero entrar en el debate sobre lo que significa este término, ya que para cada organización y perfil es algo totalmente distinto. Lo que sí quiero aprovechar es a compartir una charla con vosotros en la que hablé sobre este tema:

El trabajo de Noelia está muy vinculado a esta actividad. Ella ayuda a muchas empresas en la búsqueda de talento. Sin duda alguna, la adaptación es una competencia clave para cualquier técnico de selección. Ella así lo indica:

Cada uno de mis clientes forma parte de una organización distinta, con distinta cultura, visión, misión y sobre todo con distintas peculiariades y distintos valores, por lo que las herramientas, técnicas y competencias buscadas, cambian con cada diferente posición y sobre todo, con las necesidades concretas de cada compañía.

Pero claro, no parece una tarea nada fácil. Noelia comparte las tres claves para poder desempeñar con éxito la labor que diariamente realiza:

  1. Análisis de la posición en detalle.
  2. Entrevistas por competencias
  3. Utilización de Herramientas digitales punteras como e-recruitment, uso de RRSS, uso de networking.

Estos pasos no son para nada sencillos. El problema que tienen las competencias es que tienen que estar definidas, ya que de por sí son algo abstracto. Por otro lado, una de las carencias de muchos técnicos de selección es el desconocimiento sobre la posición que tienen que buscar. ¿Cómo vas a conseguir atraer candidatos sin saber bien lo que puedes ofrecerles?

En España queda mucho por mejorar en la atracción de talento. Noelia indica lo siguiente sobre este tema:

Desde mi punto de vista, el mercado laboral español actual atraviesa una fase en extremo similar al del resto del mundo: poco talento, muy segmentado, y altamente demandado. En especial las posiciones de IT y Comerciales están tan solicitadas que es muy difícil plantear condiciones atractivas para conseguir no solo atraer, sino retener el talento el tiempo suficiente para que resulte rentable para las empresas. Esto estaría relacionado cada vez más con la tendencia del trabajo por proyectos concretos: las nuevas generaciones ya no buscan estabilidad, sino nuevos retos y proyectos que les aporten posibilidades de adquirir nuevos conocimientos. Además hay que tener en cuenta que con la posibilidad cada vez más extendida del trabajo a remoto, el talento más solicitado decide aceptar ofertas más atractivas de empresas extranjeras, y con la posibilidad de seguir trabajando en España.

Aunque sigamos en crisis, para ciertos perfiles hay mucha más oferta que demanda y eso dificulta mucho su búsqueda. Por otro lado, las condiciones contractuales y características del proyecto son algo fundamental para atraer a los mejores profesionales. Ambos aspectos no se han dado durante los últimos años en muchas empresas y confío en que en el futuro puedan mejorarse las condiciones de la mayoría de los puestos de trabajo.

Por último, pregunté a Noelia si había vivido alguna entrevista (como candidata) en la que hubiera sentido que la empresa realmente se preocupaba por atraer el talento. La respuesta fue positiva:

En concreto, yo sí he podido experimentar un proceso de selección donde sentí que les preocupaba algo más que experiencia y formación. Fue especialmente gracias a la directora del área, que me realizó una entrevista por competencias en profundidad. Esto, unido a que sondeó que tanto como el proyecto, la empresa y mis expectativas al respecto eran compatibles y estaban encaminadas a un objetivo común, hicieron de la entrevista un grato espacio de diálogo, y además sentí realmente que buscaban algo más que un simple currículum. En resumen podría decir que la entrevista por competencias fue lo que marcó la diferencia, y tal y como lo aprendí, lo utilizo diariamente yo misma como manera de detectar y atraer el talento.

 Algo que no debe olvidarse es que las empresas son un conjunto de personas. Y decir que una compañía atrae bien el talento es un error, ya que son ciertos profesionales de esa compañía los que hacen esa labor. Por ello, la gran clave para atraer el talento es ser un buen profesional en el área del mundo de los Recursos Humanos y poder contar con puestos de trabajo que reúnan condiciones interesantes para los candidatos. Sin estos dos aspectos, la atracción del talento será una tarea imposible.

Ha sido un placer conocer a Noelia y no dudéis en conectar con ella por LinkedIn. Si trabajas en el mundo de los RRHH y quieres participar en futuras entrevistas en el blog no dudes en ponerte en contacto conmigo en la dirección mtelaboral@gmail.com

NEGOCIACIÓN SALARIAL DURANTE EL PROCESO DE SELECCIÓN

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Uno de los momentos que menos suele gustar de las entrevistas es cuando se toca el tema salarial. ¿Cuál es la mejor respuesta que dar? Si dices una cifra muy alta puede que te descarten pero si dices una muy baja puedes ser contratado como si fuera una ganga.

El tema es muy delicado y hay que saberlo exponer bien en la entrevista ya que nunca gustará seleccionar un candidato que esté muy preocupado por aspectos económicos. Cuando se contrata a alguien se prioriza el que la persona encaje en la organización y aporte valor a la compañía. Si el candidato muestra mucha preocupación por el tema salarial puede percibirse como un riesgo, ya que dará la sensación de que trabajará allí hasta que le ofrezcan una oferta mejor.

LO PRIMERO ES HACER UN ANÁLISIS DE TU SITUACIÓN Y LA DEL MERCADO

¿Sabes cuánto dinero pedirías por empezar un nuevo proyecto? Aunque conozcas la cantidad te invito a hacer una pequeña reflexión. Tanto si estás trabajando, como si no, debes cuantificar cuánto valor le das a las cosas que tienes. Por ejemplo, si trabajas debes valorar todos los aspectos posibles como la estabilidad, ubicación, ambiente o funciones. Ahora tienes que darles un valor económico y piensa cuánto te tendrían que pagar por poder renunciar a una de ellas. Para empezar, cuando arrancas un nuevo proyecto pierdes en cierto modo la estabilidad ya que partes desde cero y tienes que empezar a hacerlo bien para poder pasar con éxito el periodo de prueba. Si estás desempleado, puedes ser más flexible en tus expectativas hasta cierto punto, ya que estás dando tu conocimiento, motivación, tiempo y experiencia a una nueva empresa. Y algo importante es ser realista con el tipo de vida que llevas y los ingresos mínimos que necesitas. Aunque el proyecto parezca muy interesante, si no te da para llegar a final de mes no será una opción beneficiosa a medio-largo plazo.

Sabiendo cuánto quieres pedir es importante conocer cuánto puede ofrecer el mercado por los puestos que te interesen. Aquí encontrar información es difícil pero puedes obtener datos de ofertas de empleo, compañeros que trabajen en otras empresas, estudios salariales y de tu propia experiencia laboral. Normalmente la empresa debe tener una política retributiva diseñada en la que tendrá distintas bandas salariales por posición, contando con un mínimo y un máximo. ¿El problema? Que pocas veces tendrás información clara sobre este aspecto ya que hay poco transparencia en cuanto a temas salariales.

Para finalizar, te recomiendo que tengas tu propia banda salarial con la que te plantearías un cambio, con un mínimo y un máximo. Ten en cuenta que el mínimo que digas debe ser una cantidad que ya te haga plantearte el cambio porque muchas empresas te ofrecerán ese importe en su oferta final.

DATOS IMPORTANTES A TENER EN CUENTA EN LAS ENTREVISTAS

Toda empresa tiene una política retributiva diferente. Por tanto, es importante que en la entrevista preguntes cuáles son los beneficios con los que contarías en el nuevo proyecto. Una recomendación es que no preguntes solo por lo económico ya que si lo haces darás la sensación de que solo te preocupa lo mucho que puedas ganar en esa empresa. A continuación, comparto contigo varias preguntas que te recomiendo hacer, a menos que ya te hubieran informado durante el proceso:

  • ¿Tendría algún tipo de beneficio social? (Esta respuesta te dará información sobre si la empresa podrá poner a tu disposición seguro de salud, ticket restaurant, plan de pensiones…)
  • ¿Hay algún tipo de variable o bonus en el puesto?, en caso de que te contesten de manera afirmativa es muy importante que preguntes por su funcionamiento.
  • ¿Cuál es la política de evaluación de desempeño de la empresa? (Con esta pregunta obtendrás información sobre cuándo podrás tener una revisión salarial. Es mucho más elegante plantearlo así que decir ¿Cuándo se revisará mi salario?)

CUÁNDO INFORMAR Y CUÁNDO NEGOCIAR

Aquí tendrás una clave que pocos tienen en cuenta. Durante todas las entrevistas que hagas con RRHH, responsables y/o compañeros lo que haces es informar de tus expectativas salariales. En ningún momento llegas a negociar, ya que no tienes sobre la mesa ninguna propuesta en firme (a menos que sea un proceso en el que sabes las condiciones desde la primera llamada y en el que no se cambiarán independientemente de lo que aportes a la empresa). No presiones mucho en este aspecto pero sí tienes que ser claro cuando te pregunten por ello. Ahora bien, cuando empieza la negociación es cuando te lanzan una oferta a la hora de comunicarte que eres el candidato seleccionado.

Cuando recibes una oferta es cuando ya puedes negociar. Y aquí las formas serán la clave para poder conseguir lo que te planteas. Será muy importante que te ciñas a lo comentado en el proceso o tu petición no será valorada de manera positiva. Imagina que has pedido entre 15 y 20 y la empresa te ofrece 20. Entonces tú decides lanzar un órdago y pedir 22. En este caso, tu negociación puede que no se perciba de manera tan positiva a si te hubieran ofrecido 18 y tú decidieras que lo subieran a 20. Al final, la parte emocional juega mucho, ya que cuando dices no a una oferta estás rechazando la intención inicial de una empresa por contratarte, por lo tanto, estarás generando un malestar emocional en la persona que apostó por ti .

GESTIONANDO EL RECHAZO: LA MEJORA DE LA OFERTA INICIAL

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Puedes negarte en rotundo o intentar negociar. Es muy importante que te apoyes en los puntos de acuerdo, y el primero es que tienes ganas de entrar en el nuevo proyecto y que desde la empresa quieren que tú seas la persona encargada en realizarlo. A partir de ahí es bueno que seas claro en cuanto a lo que quieres y que seas flexible para no ser descartado.

Si presionas mucho tu propuesta no será tan valorada y podrás perder la oportunidad. Un estilo agresivo podrá conseguir que la empresa se moleste y que no valore de manera correcta tu actitud. Piensa que al escuchar un NO la empresa se siente rechazada, y lo que normalmente arregla esa situación es algo de cariño y no tanto el pinchar en la herida. Por tanto, debes expresar buenas palabras hacia el proyecto, cómo te sentiste durante el proceso y la buena sensación que te transmitió tu futuro jefe. No es lo mismo pedir una mejora a decir las razones por las que deben dártela. Ahí entran en juego factores como lo motivado que entrarías en el proyecto hasta tu conocimiento y experiencia, pero es importante ponerlos sobre la mesa para que tu propuesta pueda valorarse de manera positiva. Buenas palabras y argumentos te ayudarán a ganar la negociación. Pero no olvides que si negocias estás poniendo también en riesgo que la empresa quiera apostar por ti.

¿Y tú?, ¿qué experiencia tienes con las ofertas económicas que te han realizado? Te invito a que utilices los comentarios para contar tus experiencias. Muchas gracias por leer el artículo.

BENDITO, O MALDITO, FEEDBACK

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Es muy probable que a primeros de año tengas la famosa evaluación del desempeño. En ella, además de saber si tienes alguna mejora contractual, recibirás información sobre cómo ha sido tu trabajo y lo que se espera de ti para el siguiente. Sería algo parecido a cuando en el colegio recibiste las notas de las asignaturas que habías cursado.

Y sobre esa mágica palabra, el feedback, hablaré en la entrada de hoy. Además, en mi caso tiendo a utilizarla mucho. Parece que suena bien y se puede aplicar a cualquier contexto. Sin embargo, es muy difícil dar un feedback de calidad (y ojo, puede ser bueno o malo) y también saber recibirlo correctamente (y pasa lo mismo respecto a saber utilizarlo correctamente).

¿QUÉ ES EL FEEDBACK?

Podrás leer muchas definiciones sobre esta palabra pero cuando hablamos de feedback hablamos de intercambio de información. En este caso, el contenido estará directamente relacionado con la percepción que tiene la empresa (a través de la realidad de tu responsable, compañeros, clientes…) sobre la manera que tienes de realizar el trabajo. ¿Y qué ofreces tú? Tanto el grado en el que estás de acuerdo, o no, con lo que te comentan al igual que poder ofrecer tu percepción de cosas que funcionen o fallen.

ANTES DE RECIBIR EL FEEDBACK: EVALÚA TU DESEMPEÑO

Es importante tomarse un tiempo para pensar en cómo ha podido ir el año. Hay que ser lo más objetivo posible y pensar en términos de éxito y áreas de mejora. Independientemente de como fuera, debes saber detectar aquellos momentos en los que brillaste y en los que fuiste superado por una situación. Es fundamental que tú sepas valorar tu año. Y si no sabes hacerlo tienes que averiguar el motivo. Puede ser el desconocimiento de tus objetivos o que no tengas buenas habilidades para la auto evaluación. Por ello, el primer feedback debes recibirlo de ti mismo, aunque no olvides que es una percepción, con lo cual puede ser muy distinta a la que tengan el resto de personas de ti.

¿ESTÁS PREPARADO PARA RECIBIR FEEDBACK?

Tal vez esta sea la clave para poder empezar a cambiar. Y tiene que ver con tu grado de aceptación ante la percepción de los demás. Lo más importante es que tengas tu mente abierta y que intentes ver desde los ojos de la otra persona. Si te sienta mal lo que te dicen, si no estás de acuerdo, si solo te salen peros, entonces no estás valorando correctamente el feedback y nada podrá cambiar.

Ante el feedback, simplemente hay que escuchar y valorar la información que ponga el emisor encima de la mesa. Imagina que le dices a un amig@ algo que no te gusta de su forma de ser. A continuación, él o ella empieza a poner malas caras, te habla en un tono poco agradable y notas lo muy molesto que se siente. ¿Volverías a decirle otra vez algo de este tipo a tu amig@? Probablemente no. Por ello, es muy importante no perder nunca la posibilidad de saber qué piensan realmente los demás de ti.

Aunque te moleste y no te agrade, lo que siempre debes reflejar es agradecimiento al otro sobre lo que te ha comentado. Piensa que para la persona que te lo ha dicho tampoco ha debido resultar una tarea cómoda.  Por otro lado, si has recibido un feedback muy general, pregunta por cosas específicas que hiciste para poder entender mejor a lo que la otra persona se refiere.

Solo hay un matiz en el que hay que levantar la mano, y es cuando el feedback no te lo dan de manera constructiva. En ese caso, y aunque sea difícil, tienes que hacerle ver a la persona que te lo dice que no está utilizando las formas correctas y que con ello nunca conseguirá que mejores.

EN PROCESO DE CAMBIO, O NO

Ya tienes la información y es el momento de poner de tu parte. Pero tal vez no quieras, porque no estés nada de acuerdo en lo que has escuchado. Una vez recibido el feedback tienes la pelota en tu tejado y ya está en tus manos decidir qué hacer con ella. Ahora bien, ten cuidado si decides no hacer nada, ya que defraudarás las expectativas de la otra persona. Muchas veces no se mejora nada porque no sabes en qué tienes que hacerlo. Sin embargo, si tienes esa información, se esperará de ti que pongas de tu parte para modificar aquellas cosas que no generaron un impacto positivo.

En el caso de que quieras cambiar, si no sabes por donde empezar, lo mejor es preguntar a la persona que te dio el feedback. La clave es detectar qué conductas son las que tienes que desarrollar, poner más atención o eliminar.

Espero que esta entrada te ayude a trabajar y gestionar mejor el feedback que recibas. Y no olvides que es un gran regalo para mejorar, siempre que te lo den de manera constructiva claro.

QUE NO TE ESTRESE EL ESTRÉS

Ha llegado el final de año. Las compras navideñas se acercan y con ellas una probable revisión de tu situación actual en la empresa. Es el cierre, lo que significa prisas e intentar cerrar aquellos proyectos que no fueron dimensionados bien durante el año. Hay que correr e incluso volar en estos días. Pero también hay mucho cansancio de todo el trabajo realizado y lo notas tanto en ti como en tus compañeros. ¿Quién puede convertirse en tu mejor amigo? El estrés. Sí, ese estado de cansancio que proviene de multitud de elementos y que te acaba poco a poco agotando tanto física como mentalmente. Habrás leído mucho, e incluso puede que participases en algún curso para mejorar tu gestión del mismo. A continuación, comparto una serie de claves que pueden ayudarte a tolerar bien este sentimiento.

PSICOANALIZANDO EL ESTRÉS

 

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Cuando estudié psicología vi varias teorías sobre las emociones. No quiero meterte una chapa tremenda ni tampoco desempolvar los apuntes. Pero sí quiero decirte algo que no sé si has pensado alguna vez. Hace millones de años vivíamos en este bonito lugar llamado tierra con animales mucho más grandes, con dientes mucho más afilados, más rápidos y con muchas más ganas de devorarnos. Si hemos llegado sanos y salvos al día de hoy es porque elementos como el estrés nos ayudaron a sobrevivir.

Cuando nos sentimos estresados es porque nuestro cuerpo está reaccionando ante una determinada demanda. El estrés es positivo y nos permite tener un nivel de actividad más alto. Pero el problema es cuando se mantiene el tiempo y poco a poco nos va consumiendo. Por tanto, la primera clave es aprender a utilizar el estrés sin ser devorados por él.

EL ESTRÉS AFECTA DE MANERA DIFERENTE A CADA PERSONA

Sí, lo siento, no te voy a dar mi receta para combatir el estrés. No es que sea la fórmula de la coca cola pero probablemente no te sirva para nada. ¿Cuál es la razón? Cada ser humano vive y siente de manera distinta. Por ello, estoy seguro que a tu alrededor verás todo tipo de personas. Desde seres impasibles ante cualquier adversidad hasta aquellos que se estresan con un email de más en la bandeja de entrada.

Lo importante, y sí aquí te toca conocerte, es saber cómo te afecta el estrés. Para ello, es fundamental que la próxima vez que estés en este sentimiento intentes apuntar tres cosas: qué piensas, cómo te sientes y cómo se refleja en tu cuerpo. Muchos ejercicios del Coaching se basan en diferenciar entre pensamientos, sentimientos y en tener más conciencia sobre cómo está tu cuerpo. Y una clave que funciona y que parece magia es engañar a tu propio cerebro (sí, es posible, y mejor, es gratis, y no, no te estoy mintiendo).

ENGAÑANDO A TU CEREBRO, O ADAPTÁNDOLO, COMO QUIERAS VERLO

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Un clavo saca otro clavo. No, no me estoy volviendo loco. El estrés es un sentimiento y tal vez cambiarlo por otro ayude a poder alejarnos de él. Por ello, la verdadera clave está en la gestión emocional. Para ello tienes unas recomendaciones:

  • Relaja tu cuerpo: No me refiero a las típicas respiraciones. Analiza cómo es tu postura corporal cuando estás relajado e imítala en situaciones de estrés. Tal vez necesites relajar alguna parte de tu cuerpo, no morderte las uñas o simplemente salir cinco minutos a que te del el aire fresco. No olvides el poder que tiene el cuerpo sobre tus pensamientos. Relajarte ayudará a eliminar la tensión corporal. Para hacer bien esto debes analizar cómo está tu cuerpo al estar estresado y relajado.

 

  • El efecto desconexión: Cuando te vas de vacaciones es una pasada porque tienes la sensación de que has estado muchos días en un sitio nuevo, te sientes más liberado y puede ser que solo lleves unas horas fuera de casa. El problema es que parece que solo se puede dar esta sensación en esos momentos privilegiados del año en los que dejamos la oficina. Sin embargo, puedes hacerlo día a día. Debes encontrar aquellas actividades que te hagan olvidarte de todo. Puede ser ver una película, practicar deporte, pasear, tomar algo con tus amigos…; Prueba a tener más dosis de este tipo de actividades para combatir esa sensación negativa. Al principio es posible que el estrés conviva y siga contigo, pero si verdaderamente haces algo que te ayude a desconectar podrás poco a poco aplacarlo y relajarte. Mi gran secreto para combatirlo se basa en que en el momento en el que salgo del trabajo me olvido de las sensaciones del día. En el trayecto en el metro me fijo en las personas con las que comparto el vagón, utilizo el móvil y concentro mis pensamientos en temas que no me estresan. Yo tengo la suerte de poder desconectar en muy pocos minutos y lo he conseguido tras muchos meses de práctica.

 

  • Aléjate de estresores: Sí, no sé si me he inventado la palabra estresor pero hay muchos elementos en tu vida que pueden hacer que el estrés siga perenne cuando estás fuera de la oficina. A veces hay que ser egoísta y centrarte en ti si lo necesitas. Estoy seguro de que te viene gente a la cabeza que encaja como estresor, es decir, como alguien en tu vida que hace que te sientas estresado por cualquier razón.

 

  • Tú eres el mayor aliado y enemigo del estrés: Combatir el estrés es difícil. Y lo último que debes saber es que hay muchos elementos que pueden causarlo. Algunos puede que no dependan de ti, como la actitud de un jefe o un gran proyecto que surge de la nada. Pero muchos otros dependen de ti. Hay una frase que resume muy bien esta sensación de responsabilidad: Mi vida ha estado llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca sucedieron. Cuántas veces has pensado en algo negativo que no ha sucedido. Y qué gran verdad es saber que una gran parte del estrés viene de ti mismo, cuando por algo externo tu mente empieza a funcionar mostrándote una tortura emocional de distintos sucesos que pueden darse. Por ello, implícate con la causa y no permitas que tu forma de pensar aumente esta sensación.

¿Y tú?, ¿toleras bien el estrés? No olvides dejar tu opinión en los comentarios. Muchas gracias por haber invertido tu tiempo en esta lectura.