3 TIPS PARA COMUNICAR MEJOR EN LAS ENTREVISTAS DE TRABAJO

interview-1018333_960_720

Voy a revelarte una gran verdad y también uno de los grandes problemas que existe en la selección de personal en España. Si una empresa te escoge, no será por cómo trabajas. ¿Acaso me estoy volviendo loco? Espero que no. Pero si lo piensas, será difícil que durante la entrevista te vean trabajar. Tal vez te hagan alguna pregunta técnica en la que con tu respuesta podrás dar información sobre cómo resolverías una determinada situación. Sin embargo, en ese momento no trabajas, sino que describes una situación. Por tanto, comunicar con efectividad es la clave para pasar con éxito un proceso de selección. No van a seleccionarte por cómo desarrollas tu trabajo sino por cómo comunicas la manera en la que lo haces. Sin buenas habilidades de comunicación será mucho más difícil optar a un nuevo empleo. Aquí comparto 3 Tips que te ayudarán a comunicarte mejor en tus futuras entrevistas.

1 – ADEREZA BIEN TU DISCURSO: HAZLO INTERESANTE Y DIGERIBLE

Las personas que van a tener que tomar la decisión de elegirte lo harán habiendo escuchado muchas otras historias de candidatos con un perfil similar al tuyo. ¿Te acuerdas cuándo en tu infancia escuchabas cuentos? Probablemente tu interés hacia el mismo dependía de quién fuera el narrador. Y parece que hablar de trabajo es algo completamente aburrido. Por ello, es bueno que incluyas algo de humor, alguna pequeña anécdota y sobre todo hacerlo digerible, es decir, no convertirte en un monologuista durante la entrevista de trabajo. Sino piensa cuando escuchas a personas que se enrollan muchísimo. Probablemente no te transmitan nada positivo. Para ello debes utilizar bien el timming de tu discurso y no extenderlo más de la cuenta.

2 – UTILIZA LA EMPATÍA COGNITIVA

¿Sabías que en empresas muy similares pueden hablarse idiomas totalmente distintos? Cada compañía es un mundo en el que la manera de llamar a los procesos, departamentos y funciones es algo único. Por ello, adaptarte a la mente de la persona que te está escuchando es clave para pasar cualquier proceso de selección. La empatía cognitiva significa comprender cómo el otro percibe la realidad y adaptar tu discurso de manera que pueda entenderte. Esto es clave a la hora de hablar de funciones y sobre cómo desarrollas tu trabajo. A continuación tienes un ejemplo:

  • SITUACIÓN: Me preguntan en una entrevista de trabajo cómo gestiono un proceso de selección en mi actual empresa.
    • RESPUESTA SIN EMPATÍA COGNITIVA: El área de Tier manda un Request y se debe aprobar…
    • RESPUESTA CON EMPATÍA CONGTIVA: En mi empresa hay un departamento que se encarga de analizar las necesidades de personal. Este departamento se llama Tier y cuando entienden que hay una necesidad en la empresa preparan un pequeño informe sobre el perfil a contratar. Dicho informe lo llamamos Request…

 

3 – ¿CONTENIDO EMOCIONAL POSITIVO? SÍ, POR FAVOR

Las personas no somos robots. Y transmitir profesionalidad en el discurso es fundamental pero no te olvides de una cosa: son las emociones las que determinan nuestras elecciones. Es bueno que muestres durante la entrevista las ganas que tienes de empezar un nuevo proyecto o que reseñes positivamente algunas de las funciones que podrás realizar en tu próximo puesto de trabajo. Un ejemplo sobre lo comentado anteriormente puede ser cómo contestar a esta pregunta ¿Por qué deberíamos elegirte?. Si tu respuesta únicamente es algo parecido a “Bueno, por lo que has visto en mi CV” entonces tu discurso quedará muy plano. Imagínate contestar algo así “Aparte de la experiencia que aporto lo que sí puedo decirte es que tengo muchas ganas e ilusión de empezar un nuevo trabajo. Para mí sería una gran oportunidad y me haría sentir muy feliz todo lo que podría aprender y aportar. Mucho mejor, ¿verdad? Transmitir alegría, ganas y positividad te hará acercarte a tu futuro proyecto.

Anuncios

ENTREVISTA A NOELIA HERRANZ FERNÁNDEZ: ¿SABEN LAS EMPRESAS ATRAER EL TALENTO?

mejoratu

Durante este año uno de los objetivos del blog será daros a conocer la opinión de profesionales del mundo de los Recursos Humanos. A través de pequeñas entrevistas, podréis aprender otros puntos de vista que os ayudarán a entender mejor el mercado laboral.

En esta ocasión, he tenido la suerte de conocer a Noelia Herranz Fernández. Actualmente trabaja como Recruitment Consultant en CE Consulting Empresarial.

Si habéis leído más entradas del blog, ya sabréis que suelo ser muy crítico con la forma en la que se hace la selección en España. Hay mucho que mejorar por parte de todos los profesionales que trabajamos en este campo. Y sin duda, una de las grandes dificultades  es la propia búsqueda de talento.

No quiero entrar en el debate sobre lo que significa este término, ya que para cada organización y perfil es algo totalmente distinto. Lo que sí quiero aprovechar es a compartir una charla con vosotros en la que hablé sobre este tema:

El trabajo de Noelia está muy vinculado a esta actividad. Ella ayuda a muchas empresas en la búsqueda de talento. Sin duda alguna, la adaptación es una competencia clave para cualquier técnico de selección. Ella así lo indica:

Cada uno de mis clientes forma parte de una organización distinta, con distinta cultura, visión, misión y sobre todo con distintas peculiariades y distintos valores, por lo que las herramientas, técnicas y competencias buscadas, cambian con cada diferente posición y sobre todo, con las necesidades concretas de cada compañía.

Pero claro, no parece una tarea nada fácil. Noelia comparte las tres claves para poder desempeñar con éxito la labor que diariamente realiza:

  1. Análisis de la posición en detalle.
  2. Entrevistas por competencias
  3. Utilización de Herramientas digitales punteras como e-recruitment, uso de RRSS, uso de networking.

Estos pasos no son para nada sencillos. El problema que tienen las competencias es que tienen que estar definidas, ya que de por sí son algo abstracto. Por otro lado, una de las carencias de muchos técnicos de selección es el desconocimiento sobre la posición que tienen que buscar. ¿Cómo vas a conseguir atraer candidatos sin saber bien lo que puedes ofrecerles?

En España queda mucho por mejorar en la atracción de talento. Noelia indica lo siguiente sobre este tema:

Desde mi punto de vista, el mercado laboral español actual atraviesa una fase en extremo similar al del resto del mundo: poco talento, muy segmentado, y altamente demandado. En especial las posiciones de IT y Comerciales están tan solicitadas que es muy difícil plantear condiciones atractivas para conseguir no solo atraer, sino retener el talento el tiempo suficiente para que resulte rentable para las empresas. Esto estaría relacionado cada vez más con la tendencia del trabajo por proyectos concretos: las nuevas generaciones ya no buscan estabilidad, sino nuevos retos y proyectos que les aporten posibilidades de adquirir nuevos conocimientos. Además hay que tener en cuenta que con la posibilidad cada vez más extendida del trabajo a remoto, el talento más solicitado decide aceptar ofertas más atractivas de empresas extranjeras, y con la posibilidad de seguir trabajando en España.

Aunque sigamos en crisis, para ciertos perfiles hay mucha más oferta que demanda y eso dificulta mucho su búsqueda. Por otro lado, las condiciones contractuales y características del proyecto son algo fundamental para atraer a los mejores profesionales. Ambos aspectos no se han dado durante los últimos años en muchas empresas y confío en que en el futuro puedan mejorarse las condiciones de la mayoría de los puestos de trabajo.

Por último, pregunté a Noelia si había vivido alguna entrevista (como candidata) en la que hubiera sentido que la empresa realmente se preocupaba por atraer el talento. La respuesta fue positiva:

En concreto, yo sí he podido experimentar un proceso de selección donde sentí que les preocupaba algo más que experiencia y formación. Fue especialmente gracias a la directora del área, que me realizó una entrevista por competencias en profundidad. Esto, unido a que sondeó que tanto como el proyecto, la empresa y mis expectativas al respecto eran compatibles y estaban encaminadas a un objetivo común, hicieron de la entrevista un grato espacio de diálogo, y además sentí realmente que buscaban algo más que un simple currículum. En resumen podría decir que la entrevista por competencias fue lo que marcó la diferencia, y tal y como lo aprendí, lo utilizo diariamente yo misma como manera de detectar y atraer el talento.

 Algo que no debe olvidarse es que las empresas son un conjunto de personas. Y decir que una compañía atrae bien el talento es un error, ya que son ciertos profesionales de esa compañía los que hacen esa labor. Por ello, la gran clave para atraer el talento es ser un buen profesional en el área del mundo de los Recursos Humanos y poder contar con puestos de trabajo que reúnan condiciones interesantes para los candidatos. Sin estos dos aspectos, la atracción del talento será una tarea imposible.

Ha sido un placer conocer a Noelia y no dudéis en conectar con ella por LinkedIn. Si trabajas en el mundo de los RRHH y quieres participar en futuras entrevistas en el blog no dudes en ponerte en contacto conmigo en la dirección mtelaboral@gmail.com

NEGOCIACIÓN SALARIAL DURANTE EL PROCESO DE SELECCIÓN

negociacion_salarial-2

Uno de los momentos que menos suele gustar de las entrevistas es cuando se toca el tema salarial. ¿Cuál es la mejor respuesta que dar? Si dices una cifra muy alta puede que te descarten pero si dices una muy baja puedes ser contratado como si fuera una ganga.

El tema es muy delicado y hay que saberlo exponer bien en la entrevista ya que nunca gustará seleccionar un candidato que esté muy preocupado por aspectos económicos. Cuando se contrata a alguien se prioriza el que la persona encaje en la organización y aporte valor a la compañía. Si el candidato muestra mucha preocupación por el tema salarial puede percibirse como un riesgo, ya que dará la sensación de que trabajará allí hasta que le ofrezcan una oferta mejor.

LO PRIMERO ES HACER UN ANÁLISIS DE TU SITUACIÓN Y LA DEL MERCADO

¿Sabes cuánto dinero pedirías por empezar un nuevo proyecto? Aunque conozcas la cantidad te invito a hacer una pequeña reflexión. Tanto si estás trabajando, como si no, debes cuantificar cuánto valor le das a las cosas que tienes. Por ejemplo, si trabajas debes valorar todos los aspectos posibles como la estabilidad, ubicación, ambiente o funciones. Ahora tienes que darles un valor económico y piensa cuánto te tendrían que pagar por poder renunciar a una de ellas. Para empezar, cuando arrancas un nuevo proyecto pierdes en cierto modo la estabilidad ya que partes desde cero y tienes que empezar a hacerlo bien para poder pasar con éxito el periodo de prueba. Si estás desempleado, puedes ser más flexible en tus expectativas hasta cierto punto, ya que estás dando tu conocimiento, motivación, tiempo y experiencia a una nueva empresa. Y algo importante es ser realista con el tipo de vida que llevas y los ingresos mínimos que necesitas. Aunque el proyecto parezca muy interesante, si no te da para llegar a final de mes no será una opción beneficiosa a medio-largo plazo.

Sabiendo cuánto quieres pedir es importante conocer cuánto puede ofrecer el mercado por los puestos que te interesen. Aquí encontrar información es difícil pero puedes obtener datos de ofertas de empleo, compañeros que trabajen en otras empresas, estudios salariales y de tu propia experiencia laboral. Normalmente la empresa debe tener una política retributiva diseñada en la que tendrá distintas bandas salariales por posición, contando con un mínimo y un máximo. ¿El problema? Que pocas veces tendrás información clara sobre este aspecto ya que hay poco transparencia en cuanto a temas salariales.

Para finalizar, te recomiendo que tengas tu propia banda salarial con la que te plantearías un cambio, con un mínimo y un máximo. Ten en cuenta que el mínimo que digas debe ser una cantidad que ya te haga plantearte el cambio porque muchas empresas te ofrecerán ese importe en su oferta final.

DATOS IMPORTANTES A TENER EN CUENTA EN LAS ENTREVISTAS

Toda empresa tiene una política retributiva diferente. Por tanto, es importante que en la entrevista preguntes cuáles son los beneficios con los que contarías en el nuevo proyecto. Una recomendación es que no preguntes solo por lo económico ya que si lo haces darás la sensación de que solo te preocupa lo mucho que puedas ganar en esa empresa. A continuación, comparto contigo varias preguntas que te recomiendo hacer, a menos que ya te hubieran informado durante el proceso:

  • ¿Tendría algún tipo de beneficio social? (Esta respuesta te dará información sobre si la empresa podrá poner a tu disposición seguro de salud, ticket restaurant, plan de pensiones…)
  • ¿Hay algún tipo de variable o bonus en el puesto?, en caso de que te contesten de manera afirmativa es muy importante que preguntes por su funcionamiento.
  • ¿Cuál es la política de evaluación de desempeño de la empresa? (Con esta pregunta obtendrás información sobre cuándo podrás tener una revisión salarial. Es mucho más elegante plantearlo así que decir ¿Cuándo se revisará mi salario?)

CUÁNDO INFORMAR Y CUÁNDO NEGOCIAR

Aquí tendrás una clave que pocos tienen en cuenta. Durante todas las entrevistas que hagas con RRHH, responsables y/o compañeros lo que haces es informar de tus expectativas salariales. En ningún momento llegas a negociar, ya que no tienes sobre la mesa ninguna propuesta en firme (a menos que sea un proceso en el que sabes las condiciones desde la primera llamada y en el que no se cambiarán independientemente de lo que aportes a la empresa). No presiones mucho en este aspecto pero sí tienes que ser claro cuando te pregunten por ello. Ahora bien, cuando empieza la negociación es cuando te lanzan una oferta a la hora de comunicarte que eres el candidato seleccionado.

Cuando recibes una oferta es cuando ya puedes negociar. Y aquí las formas serán la clave para poder conseguir lo que te planteas. Será muy importante que te ciñas a lo comentado en el proceso o tu petición no será valorada de manera positiva. Imagina que has pedido entre 15 y 20 y la empresa te ofrece 20. Entonces tú decides lanzar un órdago y pedir 22. En este caso, tu negociación puede que no se perciba de manera tan positiva a si te hubieran ofrecido 18 y tú decidieras que lo subieran a 20. Al final, la parte emocional juega mucho, ya que cuando dices no a una oferta estás rechazando la intención inicial de una empresa por contratarte, por lo tanto, estarás generando un malestar emocional en la persona que apostó por ti .

GESTIONANDO EL RECHAZO: LA MEJORA DE LA OFERTA INICIAL

images (1)

Puedes negarte en rotundo o intentar negociar. Es muy importante que te apoyes en los puntos de acuerdo, y el primero es que tienes ganas de entrar en el nuevo proyecto y que desde la empresa quieren que tú seas la persona encargada en realizarlo. A partir de ahí es bueno que seas claro en cuanto a lo que quieres y que seas flexible para no ser descartado.

Si presionas mucho tu propuesta no será tan valorada y podrás perder la oportunidad. Un estilo agresivo podrá conseguir que la empresa se moleste y que no valore de manera correcta tu actitud. Piensa que al escuchar un NO la empresa se siente rechazada, y lo que normalmente arregla esa situación es algo de cariño y no tanto el pinchar en la herida. Por tanto, debes expresar buenas palabras hacia el proyecto, cómo te sentiste durante el proceso y la buena sensación que te transmitió tu futuro jefe. No es lo mismo pedir una mejora a decir las razones por las que deben dártela. Ahí entran en juego factores como lo motivado que entrarías en el proyecto hasta tu conocimiento y experiencia, pero es importante ponerlos sobre la mesa para que tu propuesta pueda valorarse de manera positiva. Buenas palabras y argumentos te ayudarán a ganar la negociación. Pero no olvides que si negocias estás poniendo también en riesgo que la empresa quiera apostar por ti.

¿Y tú?, ¿qué experiencia tienes con las ofertas económicas que te han realizado? Te invito a que utilices los comentarios para contar tus experiencias. Muchas gracias por leer el artículo.

BENDITO, O MALDITO, FEEDBACK

images.jpg

Es muy probable que a primeros de año tengas la famosa evaluación del desempeño. En ella, además de saber si tienes alguna mejora contractual, recibirás información sobre cómo ha sido tu trabajo y lo que se espera de ti para el siguiente. Sería algo parecido a cuando en el colegio recibiste las notas de las asignaturas que habías cursado.

Y sobre esa mágica palabra, el feedback, hablaré en la entrada de hoy. Además, en mi caso tiendo a utilizarla mucho. Parece que suena bien y se puede aplicar a cualquier contexto. Sin embargo, es muy difícil dar un feedback de calidad (y ojo, puede ser bueno o malo) y también saber recibirlo correctamente (y pasa lo mismo respecto a saber utilizarlo correctamente).

¿QUÉ ES EL FEEDBACK?

Podrás leer muchas definiciones sobre esta palabra pero cuando hablamos de feedback hablamos de intercambio de información. En este caso, el contenido estará directamente relacionado con la percepción que tiene la empresa (a través de la realidad de tu responsable, compañeros, clientes…) sobre la manera que tienes de realizar el trabajo. ¿Y qué ofreces tú? Tanto el grado en el que estás de acuerdo, o no, con lo que te comentan al igual que poder ofrecer tu percepción de cosas que funcionen o fallen.

ANTES DE RECIBIR EL FEEDBACK: EVALÚA TU DESEMPEÑO

Es importante tomarse un tiempo para pensar en cómo ha podido ir el año. Hay que ser lo más objetivo posible y pensar en términos de éxito y áreas de mejora. Independientemente de como fuera, debes saber detectar aquellos momentos en los que brillaste y en los que fuiste superado por una situación. Es fundamental que tú sepas valorar tu año. Y si no sabes hacerlo tienes que averiguar el motivo. Puede ser el desconocimiento de tus objetivos o que no tengas buenas habilidades para la auto evaluación. Por ello, el primer feedback debes recibirlo de ti mismo, aunque no olvides que es una percepción, con lo cual puede ser muy distinta a la que tengan el resto de personas de ti.

¿ESTÁS PREPARADO PARA RECIBIR FEEDBACK?

Tal vez esta sea la clave para poder empezar a cambiar. Y tiene que ver con tu grado de aceptación ante la percepción de los demás. Lo más importante es que tengas tu mente abierta y que intentes ver desde los ojos de la otra persona. Si te sienta mal lo que te dicen, si no estás de acuerdo, si solo te salen peros, entonces no estás valorando correctamente el feedback y nada podrá cambiar.

Ante el feedback, simplemente hay que escuchar y valorar la información que ponga el emisor encima de la mesa. Imagina que le dices a un amig@ algo que no te gusta de su forma de ser. A continuación, él o ella empieza a poner malas caras, te habla en un tono poco agradable y notas lo muy molesto que se siente. ¿Volverías a decirle otra vez algo de este tipo a tu amig@? Probablemente no. Por ello, es muy importante no perder nunca la posibilidad de saber qué piensan realmente los demás de ti.

Aunque te moleste y no te agrade, lo que siempre debes reflejar es agradecimiento al otro sobre lo que te ha comentado. Piensa que para la persona que te lo ha dicho tampoco ha debido resultar una tarea cómoda.  Por otro lado, si has recibido un feedback muy general, pregunta por cosas específicas que hiciste para poder entender mejor a lo que la otra persona se refiere.

Solo hay un matiz en el que hay que levantar la mano, y es cuando el feedback no te lo dan de manera constructiva. En ese caso, y aunque sea difícil, tienes que hacerle ver a la persona que te lo dice que no está utilizando las formas correctas y que con ello nunca conseguirá que mejores.

EN PROCESO DE CAMBIO, O NO

Ya tienes la información y es el momento de poner de tu parte. Pero tal vez no quieras, porque no estés nada de acuerdo en lo que has escuchado. Una vez recibido el feedback tienes la pelota en tu tejado y ya está en tus manos decidir qué hacer con ella. Ahora bien, ten cuidado si decides no hacer nada, ya que defraudarás las expectativas de la otra persona. Muchas veces no se mejora nada porque no sabes en qué tienes que hacerlo. Sin embargo, si tienes esa información, se esperará de ti que pongas de tu parte para modificar aquellas cosas que no generaron un impacto positivo.

En el caso de que quieras cambiar, si no sabes por donde empezar, lo mejor es preguntar a la persona que te dio el feedback. La clave es detectar qué conductas son las que tienes que desarrollar, poner más atención o eliminar.

Espero que esta entrada te ayude a trabajar y gestionar mejor el feedback que recibas. Y no olvides que es un gran regalo para mejorar, siempre que te lo den de manera constructiva claro.

QUE NO TE ESTRESE EL ESTRÉS

Ha llegado el final de año. Las compras navideñas se acercan y con ellas una probable revisión de tu situación actual en la empresa. Es el cierre, lo que significa prisas e intentar cerrar aquellos proyectos que no fueron dimensionados bien durante el año. Hay que correr e incluso volar en estos días. Pero también hay mucho cansancio de todo el trabajo realizado y lo notas tanto en ti como en tus compañeros. ¿Quién puede convertirse en tu mejor amigo? El estrés. Sí, ese estado de cansancio que proviene de multitud de elementos y que te acaba poco a poco agotando tanto física como mentalmente. Habrás leído mucho, e incluso puede que participases en algún curso para mejorar tu gestión del mismo. A continuación, comparto una serie de claves que pueden ayudarte a tolerar bien este sentimiento.

PSICOANALIZANDO EL ESTRÉS

 

7uh58i

Cuando estudié psicología vi varias teorías sobre las emociones. No quiero meterte una chapa tremenda ni tampoco desempolvar los apuntes. Pero sí quiero decirte algo que no sé si has pensado alguna vez. Hace millones de años vivíamos en este bonito lugar llamado tierra con animales mucho más grandes, con dientes mucho más afilados, más rápidos y con muchas más ganas de devorarnos. Si hemos llegado sanos y salvos al día de hoy es porque elementos como el estrés nos ayudaron a sobrevivir.

Cuando nos sentimos estresados es porque nuestro cuerpo está reaccionando ante una determinada demanda. El estrés es positivo y nos permite tener un nivel de actividad más alto. Pero el problema es cuando se mantiene el tiempo y poco a poco nos va consumiendo. Por tanto, la primera clave es aprender a utilizar el estrés sin ser devorados por él.

EL ESTRÉS AFECTA DE MANERA DIFERENTE A CADA PERSONA

Sí, lo siento, no te voy a dar mi receta para combatir el estrés. No es que sea la fórmula de la coca cola pero probablemente no te sirva para nada. ¿Cuál es la razón? Cada ser humano vive y siente de manera distinta. Por ello, estoy seguro que a tu alrededor verás todo tipo de personas. Desde seres impasibles ante cualquier adversidad hasta aquellos que se estresan con un email de más en la bandeja de entrada.

Lo importante, y sí aquí te toca conocerte, es saber cómo te afecta el estrés. Para ello, es fundamental que la próxima vez que estés en este sentimiento intentes apuntar tres cosas: qué piensas, cómo te sientes y cómo se refleja en tu cuerpo. Muchos ejercicios del Coaching se basan en diferenciar entre pensamientos, sentimientos y en tener más conciencia sobre cómo está tu cuerpo. Y una clave que funciona y que parece magia es engañar a tu propio cerebro (sí, es posible, y mejor, es gratis, y no, no te estoy mintiendo).

ENGAÑANDO A TU CEREBRO, O ADAPTÁNDOLO, COMO QUIERAS VERLO

descarga

Un clavo saca otro clavo. No, no me estoy volviendo loco. El estrés es un sentimiento y tal vez cambiarlo por otro ayude a poder alejarnos de él. Por ello, la verdadera clave está en la gestión emocional. Para ello tienes unas recomendaciones:

  • Relaja tu cuerpo: No me refiero a las típicas respiraciones. Analiza cómo es tu postura corporal cuando estás relajado e imítala en situaciones de estrés. Tal vez necesites relajar alguna parte de tu cuerpo, no morderte las uñas o simplemente salir cinco minutos a que te del el aire fresco. No olvides el poder que tiene el cuerpo sobre tus pensamientos. Relajarte ayudará a eliminar la tensión corporal. Para hacer bien esto debes analizar cómo está tu cuerpo al estar estresado y relajado.

 

  • El efecto desconexión: Cuando te vas de vacaciones es una pasada porque tienes la sensación de que has estado muchos días en un sitio nuevo, te sientes más liberado y puede ser que solo lleves unas horas fuera de casa. El problema es que parece que solo se puede dar esta sensación en esos momentos privilegiados del año en los que dejamos la oficina. Sin embargo, puedes hacerlo día a día. Debes encontrar aquellas actividades que te hagan olvidarte de todo. Puede ser ver una película, practicar deporte, pasear, tomar algo con tus amigos…; Prueba a tener más dosis de este tipo de actividades para combatir esa sensación negativa. Al principio es posible que el estrés conviva y siga contigo, pero si verdaderamente haces algo que te ayude a desconectar podrás poco a poco aplacarlo y relajarte. Mi gran secreto para combatirlo se basa en que en el momento en el que salgo del trabajo me olvido de las sensaciones del día. En el trayecto en el metro me fijo en las personas con las que comparto el vagón, utilizo el móvil y concentro mis pensamientos en temas que no me estresan. Yo tengo la suerte de poder desconectar en muy pocos minutos y lo he conseguido tras muchos meses de práctica.

 

  • Aléjate de estresores: Sí, no sé si me he inventado la palabra estresor pero hay muchos elementos en tu vida que pueden hacer que el estrés siga perenne cuando estás fuera de la oficina. A veces hay que ser egoísta y centrarte en ti si lo necesitas. Estoy seguro de que te viene gente a la cabeza que encaja como estresor, es decir, como alguien en tu vida que hace que te sientas estresado por cualquier razón.

 

  • Tú eres el mayor aliado y enemigo del estrés: Combatir el estrés es difícil. Y lo último que debes saber es que hay muchos elementos que pueden causarlo. Algunos puede que no dependan de ti, como la actitud de un jefe o un gran proyecto que surge de la nada. Pero muchos otros dependen de ti. Hay una frase que resume muy bien esta sensación de responsabilidad: Mi vida ha estado llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca sucedieron. Cuántas veces has pensado en algo negativo que no ha sucedido. Y qué gran verdad es saber que una gran parte del estrés viene de ti mismo, cuando por algo externo tu mente empieza a funcionar mostrándote una tortura emocional de distintos sucesos que pueden darse. Por ello, implícate con la causa y no permitas que tu forma de pensar aumente esta sensación.

¿Y tú?, ¿toleras bien el estrés? No olvides dejar tu opinión en los comentarios. Muchas gracias por haber invertido tu tiempo en esta lectura.

¿SON LOS RANKING DE EMPRESAS ÚTILES?

racetrack-starting-grid-us-college-ranking

Es bastante raro que no pase una semana en LinkedIn sin que vea una imagen de un  de posicionamiento de empresas. Los estudios, los cuáles suelen ser muy atractivos visualmente, ofrecen en la mayoría de los casos pocos datos por los cuáles las compañías han sido elegidas. Básicamente ves un listado de los lugares que “supuestamente” son considerados como los mejores para trabajar. En este pequeño artículo os daré mi opinión sincera sobre este tema y lo analizaré desde un punto de vista más psicológico.

EL ENGAÑO DE LAS PALABRAS: NO TODO VALE PARA TODOS

En la carrera de psicología me llevé grandes aprendizajes y uno de ellos era la subjetividad de ciertas palabras. Dependiendo de cada persona, las cosas podrían tener un significado totalmente distinto. Y palabras como lo bueno y lo malo son totalmente relativas.

Por ello, cuando se habla de mejor empresa, se utiliza un adjetivo que está totalmente vacío. Hay muchas características que lo engloban y depende de cada persona. Puede ser que se refiera al salario, a las instalaciones, al tipo de liderazgo de los jefes, al ambiente de trabajo, a las actividades que realiza la empresa, al horario…; Hay infinitas posibilidades que engloban al adjetivo mejor y para cada trabajador lo mejor puede ser distinto.

Por ello, si no se especifica qué es lo mejor, ¿cómo vamos a saber si las empresas que aparezcan en el ranking son las mejores?. Y lo más difícil de todo es cómo se miden con efectividad ciertos factores más cualitativos como puede ser el propio ambiente de trabajo.

EL VALOR DEL DINERO EN LOS RANKING

50-euros

En muchas ocasiones en la vida estamos expuestos a los resultados pero no al proceso. Vemos gente que tiene mucho éxito y parece fácil de alcanzar, pero lo que olvidamos son las miles de horas y sufrimiento que ha pasado esa persona para alcanzar el estatus que tiene.

¿No te llama la atención que en la mayoría de los ranking salgan muchas empresas similares?, ¿Y no es más curioso aún ver que salen empresas de las que hay elementos que son muy mejorables como el horario o la rotación?. Pues tengo que abrirte los ojos, muchos ranking importantes son elaborados por empresas que pagan por estar ahí.

Efectivamente se hará un estudio minucioso y un procedimiento muy estricto del que la empresa puede aprender mucho. Y estoy seguro de que participar en estos ranking es positivo para implementar cambios en la compañía. Sin embargo, cuando tú tienes que pagar por pertenecer a un determinado estudio, eso hace que se le reste credibilidad a la calificación. Sobre todo, porque el corte diferenciador para que una empresa aparezca, o no, será el que invierta dinero y no el que verdaderamente reúna una serie de condiciones que la posicionen en ese lugar. Para mí es puro marketing para atraer talento más que demostrar que es un buen sitio para trabajar.

De los estudios de valoración de empresas se ha hecho un gran negocio, y por ello, cualquier información que veas debes ponerla en duda. Queda muy chulo ver que hay un sello de calidad en la empresa pero es bueno que sepas que fue la propia empresa la que pagó parte de su dinero por tenerlo.

EL CIELO Y EL INFIERNO MÁS UNIDOS QUE NUNCA

cielo-infierno3

Me gustaría contarte una historia personal. Desde 2012 he trabajado en 5 empresas y hubo una de ellas en la que decidí tirar la toalla. El motivo fue muy claro para mí: el ambiente de trabajo. En los pocos meses que estuve viví faltas de respeto, escuché como gritaban a mis compañeros y parecía más un colegio que una compañía. Era curioso ver cómo los compañeros salían de la empresa evitando que los directores los vieran. Eso me llevó a decidir no continuar en la empresa y verdaderamente lo pasé mal el tiempo que estuve con ellos. A mi en particular no me hicieron nada, pero soy de las personas que no soporta que traten de manera incorrecta a los trabajadores y para mí los gritos son un elemento que no quiero tener en mi día a día. Sin embargo, dentro de la empresa había gente que estaba totalmente encantada y que percibía un ambiente de trabajo muy positivo. ¿Es posible que el cielo y el infierno se entrelacen tan fácilmente? En el mundo laboral sí.

Las empresas las forman las personas, y cada uno de nosotros somos totalmente distintos. Por lo tanto, puedes entrar en la mejor empresa del mundo y dar en un departamento liderado por un loco. O al contrario, puede que entres en una empresa con mala reputación y des con un equipo fantástico. La empresa tiene tantas realidades como empleados. Y lo que para unos es un oasis para otros es el mismísimo museo de los horrores.

¿PARA QUÉ SIRVEN LOS RANKING DE EMPRESAS?

Para mí sirven simplemente para conocer qué empresas puede haber en un determinado sector que decidan utilizar como herramienta de marketing el participar en este tipo de estudios. Además, son útiles para poder plantear ciertas preguntas durante las entrevistas, ya que si la compañía aparece entre las mejores es bueno saber qué elementos diferenciadores tiene para estar allí.

Sin duda alguna, la mejor información sobre una empresa la tienen sus trabajadores, y por ello, no hay mejor forma de conocer un sitio que conocer las distintas opiniones de la gente que allí trabaja. Pero no olvides que la opinión más importante será la tuya cuando estés trabajando.

ACABEMOS CON EL POSTUREO EN SELECCIÓN: LOS FALSOS CAZATALENTOS

 dont-let-talent-acquisition.png

Lo admito, esta entrada va a doler entre mi sector pero también abrirá una gran crítica de la que creo que tenemos que aprender. Y todo tiene que ver con esas etiquetas que utilizamos para vestir mejor nuestra actividad y profesión dentro de un mundo en el que la selección de personal tiene que mejorar y avanzar. Pero sobre todo, lo que hay que dejar de vender es humo, y más atribuyéndonos cualidades que no tenemos pero que maquillan enormemente nuestro perfil.

Cuando empecé a hacer selección trabajé en el mundo de la consultoría IT. Llevé muchísimos procesos para distintos clientes y os puedo asegurar que la gran mayoría tenían una tónica común: las malas condiciones que ofrecía. Y es que empecé mis andaduras en plena crisis económica, lo que hacía que muchos puestos carecieran de unas condiciones razonables. Y pese a todo eso tuve el atrevimiento de ponerme en mi LinkedIn algo así como Captador de Talento.

Años después, y tras haber madurado laboralmente, solo puedo decir que me equivoqué al llamarme de esa manera. Sinceramente, ¿qué talento puedo captar para puestos que en vez de pagar 20K ofrezco 15K? (no yo lógicamente, sino la empresa para la que trabajaba) pero claro, suena y queda mucho mejor poner que atraes el talento antes de que haces selección. Técnicos de selección hay muchos, pero personas que atraigan el talento hay tan pocas…; Realmente solo me estuve engañando durante varios meses pensando eso.

Captar el talento implica dos cosas. La primera es poder ofrecer una serie de condiciones (no solo económicas, sino también de proyecto, buen ambiente, estabilidad…) mínimas en los procesos de selección sobre los que tienes que cubrir vacantes. La segunda es tener un buen conocimiento del puesto y del tipo de profesional que mejor encaje puede tener. Y hoy en día son pocas las empresas que pueden aportar algo razonable en base a lo que buscan.  Además, en relación al segundo criterio, me gustaría deciros que la mayoría de Consultoras, ETTs y Headhunters cuentan con poca información de lo que quiere el cliente. Se hace una búsqueda en la que prima la cantidad antes que la calidad (ya que el cliente final solo pagará en muchas ocasiones por resultados). Por lo tanto, antes de poner en tu CV que captas o atraes talento, piensa si realmente las condiciones que ofreces y el conocimiento que tienes de tus vacantes son merecedoras de ese talento.

Y la eterna pregunta es qué es el talento. En mi opinión todos tenemos múltiples talentos que podemos detectar y desarrollar. Sin embargo, es una palabra que tiene una connotación diferente para cada uno. Esto complica mucho más la ecuación ya que lo que me pregunto muchas veces es qué interpretará ese técnico de selección como talento. La triste realidad es que no llaman talento al candidato que desarrolle bien el puesto, llaman talento a encontrar a un candidato que encaje en las pobres condiciones que se ofrecen.

Y son estas cosas las que muchas veces devalúan el trabajo que hacemos en selección. Una labor tan complicada como poco valorada. Pero si endiosamos las malas condiciones y recubrimos de humo nuestros perfiles poco podremos hacer. El verdadero talento se puede identificar, y hay que motivarlo y darle el proyecto que se requiere. Pero poco se podrá encontrar en una cultura de crisis que busca lo mejor al menor coste.

Por ello, pregúntate si verdaderamente captas talento o si ofreces puestos mediocres a personas con muchas más habilidades y experiencia de lo que se requiere. Ten cuidado con lo que dices que eres y con lo que pones en tu perfil. Eso generará expectativas en los candidatos que se verán defraudadas en cuanto les digas las condiciones.

Haz lo mejor que puedas tu trabajo. Todos los puestos tienen elementos positivos y negativos. Pero nunca te engañes a ti mismo. No hagas como yo hice pensando que ofrecía oro en vez de paja. Y también, aunque difícil, labor nuestra es hacerle ver a la dirección de la empresa que lo bueno cuesta, y que no todo es posible si las condiciones contractuales no lo soportan. Efectivamente, estamos en crisis, pero ciertas cosas podrán cambiar si todos aportamos un pequeño grano de arena y hacemos ver, de una manera u otra, que las empresas no se mueven solas. Todos y cada uno de los trabajadores son la empresa, y de su buena gestión y selección dependerá en gran parte el éxito y beneficios de la misma.