CÓMO ACTUAR CUANDO TIENES VARIAS OFERTAS DE EMPLEO

Publicado por Francisco FY en

 

Hoy en día está muy de moda hablar de las energías del universo. El karma, la teoría de la atracción y otras numerosas ideas sobre nuestra realidad. Si te soy honesto, no soy muy fanático de este tipo de creencias. Aun así, he de admitirte que hay fenómenos que nunca me dejarán de llamar la atención. Uno de ellos es que sueles gustar más cuando tienes pareja que cuando estás soltero. No me preguntes por qué, pero en muchas ocasiones pasa. Sin embargo, hoy no te hablaré de amor sino de una situación que ocurre en ocasiones en el proceso de búsqueda de empleo.

Encontrar trabajo es una tarea demasiado dura. Hay rachas en las que no recibes ninguna llamada y solo observas como tus cientos de envíos son descartados o parece que nunca fueron realizados por la ausencia de respuesta. La desesperación te invade y el desánimo se apodera de tu mente. Y, de repente, puede ser que te salga una entrevista. Milagrosamente, unos días después te contactan para tener otra. No has hecho nada nuevo, pero es como si el universo se hubiera puesto de tu lado y por fin empiezan a llamarte. Ahora bien, al estar en varios procesos de manera simultánea te ha llegado un gran problema. Tienes más de una oferta sobre la mesa y no sabes bien cuál elegir.

No creas que estoy contándote una película de ciencia ficción. He conocido a varias personas que se han encontrado con esta misma duda. Tras participar en varios procesos deben decidir con quién incorporarse y a quién tendrán que dar calabazas. No es una situación nada agradable pero en este artículo te ayudaré en el proceso de toma de decisiones.

QUE NO TE CIEGUE LO ECONÓMICO

Un gran error ante la opción de elegir es apostar sin ninguna duda por el que más paga. La parte salarial será siempre muy importante, pero sinceramente no hay grandes diferencias económicas en ofertas cuya variación no es mayor de 6.000€ (y aquí también dependerá de la cantidad exacta pues cuanto más ganes menos notarás un pequeño incremento debido al IRPF). Muchos candidatos aceptan ofertas por 2.000€ de diferencia aunque no sea la opción que más motivase.

Aquí lo importante no es solo entender cómo vas a entrar sino también saber cual puede ser tu evolución salarial en la empresa. No es lo mismo empezar a trabajar en una compañía por 30.000€ y que cada año te suban 1.000€ a estar en otra empresa en la que entras por 25.000 y en la que puede haber opciones de promoción y crecimiento. Gracias a ello podrás situarte en tres años en cerca de 40.000€ (bastante más cantidad que en un proyecto en el que aparentemente te ofrecían más en un inicio).

La clave, y lo importante, cuando estás en este tipo de situaciones, es que intentes descubrir qué oportunidades de crecimiento puedes tener en la compañía y también cómo funciona el sistema de evaluación del desempeño. Puede que te dieran datos sobre ello en la entrevista pero no dudes en fijar una reunión más para exponer tus dudas. Indica siempre que el proyecto te resulta muy interesante pero que quieres obtener un poco más de información, ya que tu intención es estar tiempo en la empresa. Analiza y escucha con cuidado lo que te digan. Podrás descubrir fácilmente si te dicen la verdad si te están dando datos objetivos. Es decir, si te hablan de distintas categorías y bandas salariales, o en otras palabras, datos cuantitativos,  al igual de las posibilidades reales que tienes de crecer en la empresa. Sin embargo, si durante la explicación no se apoyan en ningún dato cuantitativo, entonces es probable que su política retributiva no te encaje en el medio plazo.

No dudes en averiguar otros elementos retributivos que puedas disfrutar cómo la parte variable, seguro de salud o cualquier beneficio del que disponga la empresa.

PIENSA  EN TU FUTURO Y EN TU PRESENTE

Cuando hay que elegir entre dos, o más opciones, es muy probable que no se piense tanto en el largo plazo y sí en la inmediatez. Aquí la clave es que sepas cual es tu objetivo a la hora de trabajar. Me refiero si buscas un ascenso, un empleo que no te dé dificultades o la posibilidad de tener experiencia en otro país. Intenta que tu decisión pueda respetar esta motivación.

Tu situación actual es también importante, y hay veces en las que es preferible no ser tan ambicioso si no estás en el mejor momento para dar tu 100%. Si aceptas un proyecto de mayor responsabilidad e implicación tiene que ser por que estés preparado para dar el paso.

APRENDE A DEJAR TODAS LAS PUERTAS ALGO ABIERTAS

«Si mezclas el puré de patata con el tomate verás que ya es para siempre, no puedes volver a separarlos. El humo que sale del cigarro de papá nunca vuelve a entrar. No podemos volver atrás. Por eso es difícil elegir. Tienes que tomar la elección correcta. Mientras no escojas, todo es una posibilidad». (‘Las vidas posibles de Mr. Nobody’)

En el momento en el que aceptes una oferta estarás rechazando otras. En mi experiencia como técnico de selección te digo que no es agradable recibir el no de un candidato. Por eso, es muy importante saber cómo comunicarlo de manera correcta.

Nunca lo hagas por email, pues es demasiado frío. Debes llamar a la persona que te lanzó la oferta y agradecerle personalmente la oportunidad. No hace falta que entres en los pormenores de por qué te has ido con otra compañía. Simplemente indica que a nivel global el otro proyecto tiene mayor encaje y que quieres apostar por él. Un diferencial muy positivo que puedes aportar es decirle al técnico de selección si valoraría el que le pudieras aportar alguna persona que encajase en el puesto. No tienes por qué conocerles, pero indica que al menos le darás una vuelta para ver si algún contacto puede encajar. Por último, deja abierta la posibilidad de volver a hablar en el futuro e indica que te ha costado mucho tomar la decisión. Reitera de nuevo tu agradecimiento y desea que cubran con éxito el proceso de selección.

Elegir no es una tarea para nada sencilla pero debes entender que habrá partes que salgan beneficiadas y otras perjudicadas. Nunca sabes si la opción que elegiste fue la correcta. Por ello, cuida bien las cartas que tuviste sobre la mesa por si te tocará utilizar alguna de ellas en el futuro.


Francisco FY

Experiencia en selección desde 2012. He trabajado en los distintos tipos de empleador: ETT, Consultora, HeadHunter y Cliente final. Toda esta experiencia me permite entender a la perfección el proceso de selección y sus dificultades. Además, soy Coach y lo compatibilizo con mi experiencia en el mundo de los RRHH. Si quiere contactar conmigo escríbeme a mtelaboral@gmail.com

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