EL SÍNDROME DE «LA MENTE EN JAQUE»
Si sientes que el trabajo que realizas es infinito puedes caer en el síndrome de «la Mente en Jaque».
Te admito que en más de una ocasión en mi vida me he sentido bajo este estado. Es como estar atrapado bajo una preocupación constante ante la cantidad de problemas y responsabilidades que quedan por resolverse. Haciendo un símil con el ajedrez, en cuanto nuestro/a contrincante hace una jugada de Jaque, tenemos que hacer lo posible por salvar a la pieza más importante: el rey. En caso de no conseguirlo, la partida acaba.
Volviendo a lo laboral, en nuestra mente estamos en esa situación de constante crisis en la que tenemos que acabar una tarea o alcanzar un hito para salir de ese momento de crisis. El problema es que, una vez resuelto, llega otro, y luego uno más y así de forma prolongada en el tiempo debido a que el nivel de responsabilidad y carga de trabajo sobrepasa nuestros recursos (y el de cualquier ser humano).
La realidad es que hay trabajos donde siempre conviven muchas tareas y preocupaciones. Si a esto le sumas el ser una persona responsable, entonces la combinación puede ser nefasta. Es como estar dentro de una habitación desordenada en la que cada vez que pones algo en su lugar, se descolocan otras tres cosas. Por cada problema que arreglas nacen cuatro o cinco nuevos.
O tienes un gran nivel de madurez y una capacidad de abstraerte de todo lo que hay que resolver o este tipo de trabajos pueden acabar contigo. Al final, el ser humano necesita ir cerrando tareas y etapas. Estar en un bucle infinito de estrés puede ir minando toda nuestra energía y salud mental.
Para salir de este síndrome hay que aceptar que nos encontramos en un contexto que es imposible de resolver. En el que priorizar y levantar la mano se convierten en acciones fundamentales. Poner límites es algo obligatorio. Eso sí, en mi experiencia, si estás bajo un entorno en el que puedas caer en el riesgo de sentir «la Mente en Jaque» , mi mejor recomendación es que busques un cambio lo antes posible. Además, son trabajos en los que estás en constante supervivencia y agotando recursos, por lo que es difícil salir adelante y desarrollarte de forma efectiva.
¿Y tú? ¿Has experimentado alguna vez esta sensación? Me encantaría leerte en comentarios
3 comentarios
Mamen Sánchez · 2 julio, 2024 a las 1:22 pm
Ese es mi día a día, tal cual lo has contado. No puedo más, siempre digo lo mismo, pero ahí sigo. Sobrevivo cada día y cada día acumulo más estrés y tengo menos salud mental. Desesperada.
Francisco FY · 2 julio, 2024 a las 3:38 pm
Mucho ánimo con esta situación que no es nada fácil ni cómoda. Gracias por comentar.
Javi · 19 junio, 2025 a las 8:01 am
Muy buen post! Yo recientemente tuve que cambiar de empresa, porque tras más de 8 años de trabajo incansable en la empresa familiar, me agoté psicológicamente de resolver marrones un día y otro y otro y otro; semanas enteras cerrando el despacho…No me trataban mal, acabé cobrando muy bien, pero a principio de año sentí que mentalmente estaba agotado y todo lo que sucedía en esa empresa, me angustiaba ya y tenía que salir de allí, con todo el dolor de mi corazón, porque lo sentía como mi casa, que quizá ese era el problema.