SOBREVIVE A UN TRABAJO TÓXICO

Publicado por Francisco FY en

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Hoy voy a confesarte algo, hubo una vez que estuve a punto de dejar de lado el mundo de los Recursos Humanos. Si has visto mi perfil de LinkedIn con detenimiento podrás observar que en una de mis experiencias laborales no pongo el nombre de la empresa en la que trabajé. Se trata de un empleo que tuve entre julio y septiembre del año 2013 (te animo a que puedas chequearlo en el perfil). Fue el único trabajo que decidí dejar porque no podía aguantar más. Por motivos de confidencialidad no diré el nombre de la empresa, pero sí te diré lo que sentí y lo que me llevó a tomar una decisión que, a priori, podía ser muy negativa.

Si estás atravesando una crisis en tu trabajo actual, este artículo te ayudará a superar esta situación. Si tienes la suerte de estar bien, estoy seguro de que esta entrada será muy reveladora para ti y te dará herramientas por si llegan en algún momento tiempos más oscuros.

¿QUÉ ES UN TRABAJO TÓXICO?

Es bastante sencillo responder a esta pregunta. Sería cualquier experiencia laboral que te produzca muchas más sensaciones negativas que positivas. Además de esto, de alguna manera debe afectarte a tu salud. Puede que duermas peor, estés más irascible o acabes llorando cada poco tiempo. Si cuando terminas de trabajar no te apetece hacer nada más por lo mal que te sientes, sin duda estás en un trabajo tóxico.

Aunque hay un elemento muy relevador que tal vez no te has parado a pensar. Eres tú la persona que decide que un trabajo sea tóxico. Por ello, te ayudaré a controlar las consecuencias que pueda tener.

Antes de nada, quiero jugar un poco con tu mente. No voy a hipnotizarte ni revelarte ningún trauma. ¿Te has preguntado si la realidad existe? Obviamente sí, pero cada persona ve las cosas desde su propio prisma. Cuando comparto este tema me gusta mucho hablar de los trucos de magia. Te invito a que veas uno de mis favoritos en este vídeo. Antes de hacerlo, te reto a que intentes descifrarlo mientras lo ves. Te puedo asegurar que menos del 5% de las personas lo consiguen. Así que, por favor, presta toda tu atención en las cartas para poder pertenecer al grupo privilegiado:

https://www.youtube.com/watch?v=dkTP7fkeIU4

Espero que hayas seguido bien las instrucciones y visto el vídeo. En caso de haberlo hecho, sigue leyendo.

Como puedes ver, nuestra mente nos engaña y no vemos realmente todo lo que pasa por delante nuestra. Aplicado a nuestra vida, muchas veces nos dejamos afectar e influir por muchas sensaciones que nosotros magnificamos. Hay momentos en los que nos enfocamos en lo positivo y otros en lo negativo. Un entrenamiento de nuestra mente, y aquello que nos afecte, supondrá un gran paso para la correcta gestión emocional.

MI EXPERIENCIA PERSONAL

Antes de que leas estas palabras quiero que entiendas que todo lo que viene a continuación es mi propia percepción de la realidad. Esto significa que lo que aquí relato no tiene por qué ser 100% real pero sí lo que yo viví y cómo lo sentí. Además, no es que la empresa en la que estuviera fuera buena, mala o regular. Era un lugar en el que yo no podía encajar y que hizo que no me sintiera bien.

Cuando me llegó la oportunidad trabajaba felizmente en una Consultora. El ambiente de trabajo era muy bueno, pero al estar de beca las condiciones eran poco atractivas. A través de un contacto me surgió una oportunidad en una Consultora de Headhunting. Pasaría a ganar el doble de dinero, tendría opciones de quedarme después de la beca y también el trabajo que realizaría parecía mucho más atractivo. Cuando hice las entrevistas me gustaron mucho las personas que conocí. Así que, no me lo pensé mucho y acepté cuando me hicieron la oferta. Lo único que no me convenció es que me presionaron mucho con la incorporación. Me dijeron que la empresa cerraría durante tres semanas en Agosto y yo les comenté que podía incorporarme después de estas vacaciones. Así podría cerrar todo el trabajo en mi actual empresa y formar a la persona que me sustituyera. No me lo permitieron desde la Headhunter y tenía que incorporarme durante pocas semanas para luego irme otras tres de vacaciones. Yo no lo veía muy lógico pero accedí a hacerlo.

Obviamente, cuando llegué me encontré a la gente bastante tensionada y con ganas de vacaciones. El ambiente de trabajo no era muy positivo. Es cierto que nunca me gritaron pero sí que escuché cómo lo hacían a otras compañeras. En alguna ocasión me dijeron “no te preocupes, a ti también te gritarán, así que no te lo tomes como algo personal”. Sinceramente, puedo aguantar un grito ya que todos tenemos un mal día. Sin embargo, nunca toleraría que me gritasen en más de una ocasión. Creo que aunque cometa un gran error pueden ponerme la cara colorada sin tener que alzar la voz y hablarme usando malas formas.

El ambiente no era nada sano desde mi punto de vista. Veía mucha tensión entre mis compañeras, ya que trabajaba solo con chicas, y tampoco sentía que pudiera encajar bien en ese ambiente. Un error mío en la entrevista fue no preguntar por quién estaba compuesta la dirección, ya que era una empresa muy pequeña en la que los puestos más importantes estaban ocupados por familiares del dueño, lo cual desde mi punto de vista era una mala señal.

Durante las semanas de vacaciones me puse muy nervioso pensando en que tenía que volver. Me temblaban las piernas en los desayunos y no podía descansar por las noches. Temía equivocarme y que me reunieran en una sala. Aunque hubo un detonante que me hizo sentirme aun peor. La empresa, cada cierto tiempo organizaba un viaje entre todos sus empleados. Hacían eventos y compartían distintas actividades. Podía ser algo positivo, pero no para mí. Lo primero, creo que es muy bueno desconectar y no mezclar excesivamente el trabajo con el ocio. Y, lo segundo, y más crítico, no concibo que personas que se llevan mal en la oficina se pongan una máscara y se conviertan en mejores amigos en un viaje. Si en el trabajo me tratas mal espero que fuera también lo hagas. Al igual que si nos llevamos bien espero que esa relación sea también positiva fuera de la compañía.

Como estaba de beca, tenía que volver a firmar un nuevo convenio y la Headhunter iba a pagarme un curso. Sin embargo, decidí renunciar porque no quería seguir trabajando allí. No veía justo que invirtieran un euro en mí cuando yo sabía que iba a finalizar antes o después. También es cierto que tenía la suerte de vivir con mis padres y su apoyo. Así que sí, me rendí y decidí abandonar el proyecto antes de que me consumiera. Mis jefes no lo entendieron y dijeron que había un ambiente de trabajo bueno. Puede que tuvieran razón y no les juzgo por ello. Al final, la realidad es muy subjetiva para cada uno. Es por ello por lo que en cada empresa hay gente muy feliz y triste.

Fue en ese momento, tras cuatro experiencias laborales y de beca en beca, cuando me planteé dejar el mundo de los Recursos Humanos. Pues me veía estando dos años más sin llegar a tener un contrato indefinido. Pero no me rendí y volví a intentarlo. Entonces me llamaron de mi empresa actual, Hipoges Iberia. Me ofrecieron mi primer contracto en prácticas y ya llevo más de 6 años trabajando en ella. A veces en la vida hay que arriesgar, pero no quiero que te quedes con ese mensaje. Hay que ser cautos para tomar la mejor decisión, así que, tras confesarte algo de mí, veamos las soluciones para sobrevivir a un trabajo tóxico.

ALÉJATE LO ANTES POSIBLE SI TIENES LA OPCIÓN

Hay personas que nos consumen y nos quitan la energía. Gente que nos hunde y nos hace sentir muy pequeños. Desde familiares, amigos y parejas. Algo que aprendí en la vida es a renunciar a las personas que me hacen sentir así. Por ello, mi primer consejo ante un trabajo tóxico es que puedas renunciar a él si tienes la oportunidad de hacerlo. Antes de hacerlo, es importante que analices de manera concienzuda cómo te sientes y si las cosas que estás viviendo son debidas a ti o por estar en un entorno que no es saludable para ti.

Siento ser claro, pero hay cosas que no se pueden cambiar. Si tu jefe te machaca y te trata mal. Si no has encajado con los compañeros y te hacen el vacío. Si no te gusta lo que haces y cada hora es una verdadera tortura. Aunque hoy nos vendan que se le puede dar la vuelta a todo hay que identificar, siendo lo más objetivos posibles, cuando una situación no es reconducible. No inviertas tus energías en sobreponerte y busca una nueva alternativa. Si tienes la opción, que no te dé ningún miedo en renunciar sin tener nada. Aunque puedas parecer un cobarde para muchos, lo que estarás dejando de hacer es machacarte con algo que no te hará sentir bien.

CUANDO REALMENTE ESTÁS ATRAPADO: QUIERES CAMBIAR, PERO NO PUEDES DEJAR LO QUE TIENES

Si trabajamos es también para poder sobrevivir con el dinero que percibimos. En una realidad en la que es complicado encontrar un nuevo empleo tendremos que sufrir durante un tiempo hasta poder encontrar una nueva experiencia. Aquí vivirás una situación realmente complicada, ya que te verás atrapado en una cárcel de la que no sabes cuándo vas a salir.

Además, tu estado emocional irá empeorando con el paso del tiempo si no haces nada. Incluso perderás cualquier esperanza por un cambio y es probable que eso lo transmitas en tus próximas entrevistas. Llegará la ansiedad, la depresión y verás cómo te afecta todo lo negativo en tus círculos cercanos. Puede que pierdas a tus amigos e incluso pareja. Pero, no estás solo. Yo te entiendo, porque también lo he vivido y conozco a muchas personas que se sienten así. Quiero regalarte las cosas que he aprendido para sobreponerse a este tipo de situaciones:

  • FOCALÍZATE EN EL CAMBIO. En el momento en el que tomas la decisión de no seguir debes sentirte aliviado en vez de atrapado. Es cuando pones tus armas sobre la mesa y tienes claro que vas a emprender un nuevo rumbo. Tienes que entender que no será fácil hacerlo y que te exigirá algún sacrificio, por ejemplo, apuntarte a clases de inglés después de la rutina laboral.

 

  • ACEPTA LA SITUACIÓN Y NO ESPERES NADA POSITIVO DE TU ACTUAL EMPRESA. Si tu jefe es un insensible que te trata mal, entonces no esperes que de la noche a la mañana cambie. Si lo haces, cada vez que se dirija a ti de forma negativa volverás a sentirte mal y desprotegido. En cambio, si sabes que eso te espera estarás más preparado y las cosas llegarán a afectarte menos. Eso sí, con esto no quiero que seas completamente dócil y sumiso. Habrá momentos en los que te toque defenderte. Para hacerlo deberás encontrar emocionalmente bien, ya que si estás excesivamente enfadado o triste puede que pierdas la razón por la fuerza de tus emociones.

 

  • ELIGE BIEN CON QUIÉN DESAHOGARTE DE TU DÍA A DÍA. Como quien vive la experiencia eres tú, es imposible que los demás entienda realmente cómo te sientes. Incluso habrá personas que te digan que eres un exagerado y débil. Cuando decides compartir tus pequeñas miserias es importante hacerlo con aquellos que te hagan sentirte mejor tras hacerlo. En caso de que no sea así, no inviertas ni un segundo en compartirlo. Y si no tienes a nadie, te invito a que des un paseo en una zona tranquila o a que lo hables contigo mismo. Es preferible eso a que tengas un bucle infinito en tu cabeza repitiéndote lo mismo una y otra vez.

 

  • AJUSTA TU ESTADO EMOCIONAL. Está claro que el trabajo te hunde, pero debes ser muy responsable para vivir emociones positivas fuera de él. En vez de no hacer nada pon mayor atención en hacer aquello que te guste. Rodeate de personas y experiencias que saquen lo mejor de ti. Contrarresta la negatividad que vives dentro de la oficina con todo lo bueno que puede haber fuera.

 

  • APROVÉCHATE DE LO QUE PUEDAS SACAR DE TU EMPRESA. Una de las cosas que tiene bueno trabajar es que te da un valor añadido para ser seleccionado en una nueva empresa. Aparte de eso aprovecha la formación que puedes recibir, los contactos que puedes hacer y los conocimientos que aprenderás. Tu compañía puede darte indirectamente herramientas que te ayuden a dar el cambio. No desperdicies nada y aprovéchalas.

 

  • SE RESPONSABLE CON TU FELICIDAD. Cambia el chip de una vez por todas. Aunque los demás puedan hacerte felices y la vida te trate mejor o peor, eres tú el que decide si eres feliz o no. ¿Sabes la razón? Porque eres tú el que contesta si está bien o está mal. Porque eres tú el que deja que las cosas te afecten más o menos y porque eres tú la persona que tiene el poder de cambiar la manera que tiene de enfocar todo lo que te esté pasando.

 

Quiero terminar con una reflexión gracias a una charla que recibí hace unos días de Emilio Duró. Lamentablemente falleció hace poco un compañero de empresa en un accidente en la montaña. Él tenía 33 años y tenía toda la vida por delante. Emilio nos comentó lo importante que era cómo poder enfocar una situación tan difícil. Dijo algo que se me quedó marcado en el corazón. Lo normal sería pensar que la vida es muy injusta y que se ha llevado todo por delante. Pero ¿de qué ayuda eso? Solo hace que te sientas peor y más desprotegido. Emilio dijo que había que pensar que habíamos tenido la suerte de poder disfrutar de esa persona, por más o menos tiempo, y que teníamos que quedarnos con esa satisfacción de poder haber vivido momentos especiales con él. La vida al final se acaba para todos y en mi caso, cuando me llegue este momento, prefiero que la gente recuerde los buenos momentos que vivió conmigo y que no maldiga a la vida, sino que le de gracias por haber disfrutado en mayor o menor medida de mí.

Creo que la reflexión está clara. Puedes maldecir lo que tienes y sentirte peor o ver la parte buena que tiene tener un trabajo tóxico. Ver que está sacando una mejor versión de ti, más luchadora y eficiente. Ver que, aunque algunos lo pretendan, tú puedes superar esta situación. Así que, toca amarse de valor y afrontar lo que toca. No será fácil, pero puedes hacerlo y conseguirás, más tarde o más temprano, un cambio que te haga sentir mejor. Quiero dejarte otro vídeo que estoy seguro de que te gustará:

https://www.youtube.com/watch?v=YDRId6QmNTA

Te agradezco muchísimo que hayas llegado hasta aquí, pues esta es una de las entradas más largas del blog pero la extensión era totalmente necesaria. Aprovecho para decirte que durante el mes de Diciembre impartiré un curso sobre cómo pasar entrevistas con éxito y se hará en Madrid. Una experiencia que sin duda te ayudará a cambiar de un trabajo tóxico. Si quieres saber más, envíame un mensaje a mtelaboral@gmail.com; por último, y si te gustó la entrada, me encantaría que la compartieras con alguien que esté viviendo una situación laboral difícil. Te deseo que luches por que la situación cambie y que esta entrada te ayude a coger las fuerzas que necesitas. El cambio empieza en ti.


Francisco FY

Experiencia en selección desde 2012. He trabajado en los distintos tipos de empleador: ETT, Consultora, HeadHunter y Cliente final. Toda esta experiencia me permite entender a la perfección el proceso de selección y sus dificultades. Además, soy Coach y lo compatibilizo con mi experiencia en el mundo de los RRHH. Si quiere contactar conmigo escríbeme a mtelaboral@gmail.com

2 commentarios

Vanessa Peon perez · 5 diciembre, 2019 a las 7:13 pm

Un artículo fantástico kiko. Enhorabuena

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