LOS 5 MINUTOS ANTES DE LA ENTREVISTA PERSONAL

He leído muchos artículos sobre cómo preparar una entrevista de trabajo pero no recuerdo haberme detenido en alguno que tratara este tema. Y lo que vas a leer ahora es tan importante que pueda que te llamara la atención el no haber caído en algo tan simple y que causa tanta repercusión durante la entrevista.

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Siempre he dicho que la puntualidad razonable es muy bien valorada, y por razonable me refiero a 5 minutos antes de hacer la entrevista. Una de las razones es la siguiente: el tiempo de espera hasta que llega el entrevistador. Imagina tu última experiencia de este tipo. Llegas a la oficina. Puedes encontrarte una puerta cerrada o un espacio abierto. Te acercas a una recepcionista y comentas el motivo de estar allí. Probablemente te conduzcan hasta una sala en la que tengas que esperar unos minutos hasta que se presente la persona encargada en entrevistarte. ¿Cómo te sentías en ese momento?. Tal ves los nervios se iban apoderando de ti y tuvieras muchísimas ideas barajando por tu cabeza. Un conjunto de ellas, nacen de las impresiones que te ha causado todo lo que has conocido de tu posible futuro trabajo. Por ejemplo, el tipo de oficina, las personas con las que te cruzaste o que viste trabajando, la sala donde te van a entrevistar e incluso el tiempo que tardaste desde tu casa hasta estar sentado en esa silla, que pudo resultar muy incómoda en aquellos instantes. Sumemos a ese coctel de impresiones todos tus sentimientos acerca del proceso de selección. Por un lado, te sentirás con ilusión y ganas, pero por otro lado, tendrás tus miedos e inquietudes por saber qué te pueden preguntar y cómo será la persona encargada en entrevistarte.

Pensar excesivamente antes de la entrevista es un error, ya que estás malgastando tu energía mental al centrar tu atención en muchos elementos que solo conseguirán que te pongas nervioso antes de empezar un momento crucial. Incluso puede que partas de un estado emocional negativo debido a que no te guste la oficina o que tardaras mucho en llegar. Recuerda que tu principal objetivo es dejar una buena impresión, y  todo lo que pienses sobre tu futuro puesto de trabajo puede ser tan erróneo como cierto, ya que hasta que no te contraten y conozcas de primera mano el día a día, no podrás tener una opinión menos subjetiva de la que te formaste en esa fatídica espera.

Por eso, lo mejor que puedes hacer antes de empezar una entrevista, es evadir tu mente y desconectar de la tensión y los nervios. Bien es sabido que repasar 5 minutos antes de tener un examen no sirve para nada, pues en este contexto ocurre algo parecido. Si piensas que sea en positivo y con mensajes que te animen como “voy a hacerlo bien”, “tengo un buen perfil para el puesto”, “he preparado la entrevista”, pero nunca pienses en  negativo como “no te equivoques”, “no te pongas nervioso” porque al final conseguirás caer en esa negatividad. Si te digo que no pienses en un elefante rosa lo único que conseguiré es que pienses en ese dichoso elefante. Mucho cuidado con las instrucciones que le envías a tu mente.

Por tanto, la clave reside en relajarse y dar importancia solo a los aspectos positivos para conseguir que esos últimos minutos te ayuden a  comenzar la entrevista de la manera más inteligente posible.  Antes de empezar repite este mensaje en tu mente: “Soy una persona capaz de realizar el trabajo y voy a hacer lo máximo posible por demostrar lo que valgo. Tengo las ganas, motivación e ilusión por sacar lo mejor de mí en esta experiencia. Voy a dejar una muy buena impresión a las personas que me van a conocer.” Y recuerda que antes de repetirla tienes que creértela.

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TIPOS DE ENTREVISTA

Aunque puede haber muchos tipos de entrevista, las he dividido en tres grupos para que sepas el tipo de preguntas que puedes encontrarte y cómo dejar una buena impresión en cada una de ellas. De todas formas, en el apartado del blog entrevistas puedes obtener información más detallada para superar esta fase del proceso de selección.

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ENTREVISTA TELEFÓNICA

Es la que menos duración tiene, pero presenta muchas dificultades ya que es un contacto mucho más frío que en persona. Suelen ser muy estructuradas, es decir, que el técnico de selección hará varias preguntadas enfocadas a los principales requisitos. Las cuestiones que van a plantearte son fáciles de averiguar, ya que se obtienen de la propia descripción de la oferta. Transmitir interés y motivación durante la llamada es algo que te dará más probabilidades de pasar a la siguiente fase. Otra recomendación es no extenderte demasiado en las respuestas. Normalmente el técnico de selección irá al grano y tú debes ser lo más conciso y claro posible.

ENTREVISTAS PERSONALES DE PRIMERA FASE

Son todas las entrevistas que sean realizadas por personal de RRHH. Suelen ser entrevistas semiestructuradas en la que la mayoría de las preguntas irán orientadas a conocer tu experiencia laboral y tu forma de ser. En estas entrevistas se sigue un determinado guión, pero se utilizan otras en función de las respuestas que va dando el candidato. La duración aproximada es de entre 20-35 minutos. Si duran menos de 10 minutos es una mala señal. Te preguntarán sobre tus formación, experiencia laboral, momentos en los que estuviste desempleado, expectativas salariales…; Te pedirán información sobre cualquier elemento que pueda aparecer en tu CV, y sobre otros factores relevantes que no aparecen (motivos de los cambios laborales, el tipo de empresa que buscas, los éxitos y problemas que tuviste en un determinado trabajo…). No subestimes nunca el nivel técnico que pueda tener un entrevistador si no quieres llevarte una sorpresa desagradable. Normalmente suelen ser un filtro más personal que técnico, pero probablemente te realicen alguna pregunta orientada a comprobar si tu experiencia es suficiente para abordar el día a día del puesto de trabajo.

ENTREVISTAS FINALES

Normalmente son la última fase del proceso de selección. Con casi total seguridad, la persona que realice la entrevista será tu futuro responsable. Son las menos estructuradas y pueden llegar a ser muy informales. Sin embargo, también en esta fase se realizan entrevistas muy duras donde se intenta presionar al candidato para ver cómo reacciona. Al no ser la persona de RRHH la encargada en hacerte la entrevista, el estilo del entrevistador será mucho más variable de un proceso de selección a otro. Puede que realizaras alguna prueba para comprobar tu nivel técnico en alguna fase anterior del proceso de selección. De todas formas, no te debe extrañar que te realicen muchas preguntas de nivel técnico, ya que la persona que te entrevistará tiene un nivel técnico tan bueno como el que puedes aportar. Llegar a esta fase significa que tu perfil es bueno, ya que el tiempo de un gerente o responsable tiene un gran valor, y no lo invertiría en ti si tu candidatura no mereciera la pena. Es por eso que tienes que estar lo más tranquilo posible y estar preparado ante las posibles preguntas que intenten desestabilizarte.