CUATRO CLAVES PARA QUE PUEDAS GESTIONAR LA PRESIÓN

Gestionar-la-presion-proyectos

El problema no es encontrar trabajo. La verdadera dificultad es desarrollarse y sobrevivir al día a día en la compañía. Por ello, durante 2019 escribiremos pequeñas píldoras con las que podrás mejorar en las competencias que suelen ser más demandadas independientemente de tu puesto y sector.

Vivimos en tiempos difíciles. Nuestro mundo se mueve a una velocidad vertiginosa y eso se puede ver en los numerosos cambios que se están produciendo. Me gustaría ponerte como ejemplo todas las transformaciones políticas que se están dando en España. Quiero que pienses en los dos últimos años y analices todo lo que ha pasado. Una locura, ¿verdad?

La realidad que vivimos afecta de pleno en el ámbito laboral. Nos encontramos en un momento en el que la exigencia es máxima. Las compañías no cuentan con los suficientes recursos y se emplea una economía de ahorro. Eso significa menos trabajadores que tendrán que lidiar y gestionar con más dificultades que en otras épocas. Además, la estabilidad ha desaparecido completamente, haciendo que las empresas nazcan, crezcan y desaparezcan de una manera mucho más rápida que nunca. Los medios son menores a la par que el tiempo se reduce.

La presión es un elemento habitual con el que tenemos que lidiar casi a diario. La gran cantidad de variables adversas se han multiplicado en esta época. Desde la marcha de un compañero del equipo, la entrada de un competidor, o el hecho de tener un responsable demasiado autoritario. Algo que es fundamental para entender bien esta competencia es el tiempo. Se dice que se trabaja bajo presión cuando hay un deadline o un objetivo esencial para alcanzar. De no hacerlo habremos fracasado y tendremos que afrontar las consecuencias, que pueden ir desde perder un cliente hasta ser despedido.

No existe una receta perfecta para gestionar la presión. Siento serte sincero, pero a cada uno nos afecta de una forma totalmente distinta. A continuación, te doy cuatro claves, que independientemente de tu situación, te ayudarán a enfrentarte a ella de una manera más efectiva.

ANALIZA LOS EFECTOS QUE TIENE EN TI LA PRESIÓN

giphy.gif

Tienes que empezar por el principio. Debes entender los efectos secundarios que tiene en ti la presión. Ojo, no tienen por qué ser solo negativos.  Por ejemplo, en mi caso, cuando se acercaba la fecha de un examen mi capacidad de memoria y esfuerzo aumentaban exponencialmente. Sin embargo, otros compañeros necesitaban prepararlo todo con mucha antelación ya que en los últimos momentos no podían concentrarse.

Es importante que hagas el análisis teniendo en cuenta tres parámetros:

  • Pensamientos: Cosas que se te pasen por la cabeza. Identifica si te pueden ayudar o no a lograr tu objetivo.
  • Sentimientos y cómo te afectan a nivel corporal: Es fundamental que explores cómo te hace sentir la presión y en qué zonas de tu cuerpo puedes notarla. Tal vez tengas un nudo en la garganta acompañado de una sensación de tristeza o notes presión en la tripa mientras te sientes agobiado.
  • Acciones: La suma de los dos elementos anteriores te dará las claves de cómo te comportarás. Puede que estés más susceptible, pierdas los nervios con más facilidad o seas más proactivo. Aquí lo importante es que descubras qué conductas realizas cuando estás trabajando bajo presión. Puede que duermas menos, que trabajes más horas de la cuenta, que te bloquees o que seas más rápido a la hora de trabajar.

ANALIZA CÓMO SE GESTIONA LA PRESIÓN EN TU ENTORNO LABORAL

ConsciousClutteredAmericanredsquirrel-size_restricted

La presión es un fenómeno que se vive en conjunto. Incluso aunque trabajes solo tendrás que lidiar con el cliente para el que trabajes. Es importante que sepas cómo se comporta tu entorno en estas situaciones y cómo te pueden ayudar, o dificultar, a conseguir la meta.

Tendrás que identificar a las personas que pueden facilitar tu gestión de la presión. Serán aquellos que te ayuden a tolerar mejor estos momentos y saquen lo mejor de ti. Más importante aun es poder ayudar, o incluso alejarte, de aquellas personas que dificulten que logres el objetivo. Aquí dependerá tu rol en la empresa, pero tienes que saber que cuando tienes el tiempo en contra cada segundo cuenta.

Debes ser crítico contigo mismo e identificar qué proporcionas a tu equipo cuando se vive una pequeña, o gran, crisis. Tendrás que hacer lo posible por no bloquear aun más la situación y conseguir que tus conductas permitan llegar a la consecución de objetivos.

CONSTRUYE MOMENTOS DE DESCONEXIÓN

giphy (2).gif

Si vives mucho tiempo bajo presión tu salud se verá afectada. Los efectos secundarios pueden ser muy peligrosos, incluso aunque en un primer momento sacaran lo mejor de ti. También puede ocurrir un extremo y es que te mantengas en una situación de presión extrema a la que te acostumbres. Entonces entrarás en un estado en el que nada te afectará, a la vez que hará que tu rendimiento no sea el más alto.

El día tiene 24 horas. Pasarás muchas trabajando pero debes aprovechar aquellas en las que no lo estés haciendo. Estoy seguro que habrá algo que te ayude a relajarte y olvidarte de todo. Y no, no pienses en tus vacaciones. Debes encontrar las pequeñas cosas que tienes al alcance en tu día a día. Las que te hacen por unos momentos  olvidarte de todo. En mi caso es pasear, comer o ver un atardecer. Si no las tienes, te animo a que las busques. En temporadas de mucha presión deberás también aprender a relajarte cuando no puedes hacer nada por resolver el problema. No hay excusa para sacar, al menos, una hora al día para ti. Toda crisis se supera con un conjunto de buenos momentos.

ENTRENA TU GESTIÓN DE LA PRESIÓN

giphy (3).gif

La presión siempre está ahí, sigilosa y escondida en algún lugar esperando a volver a aparecer en cualquier momento. Por ello, nunca te relajes del todo y olvides cómo te sentiste y lo gestionaste. Reflexiona sobre lo que hiciste bien y lo que tienes que mejorar. Aprovecha los momentos de calma para dotar a tu entorno de trabajo, y también a tus propias habilidades, de más herramientas para poder superar otra mala racha. Todo puede ir peor, pero tu preparación será clave para afrontar con éxito tu futuro.

Si eres capaz de gestionar bien la presión tendrás más probabilidades de desarrollarte mejor en tu carrera laboral. Es una competencia que muy pocas personas tienen en niveles óptimos para desenvolverse bien ante este tipo de situaciones. Actuarás de guía y faro en esos momentos para el resto. El mundo que viene será aun más duro, así que abre los ojos y empieza a prepararte para lo que está por llegar.

Espero que te gustara la entrada. Si tienes algún consejo o técnica para gestionar mejor la presión me gustaría que pudieras compartirla en los comentarios.

TUS EXPECTATIVAS PARA EL 2016 ¿SON REALES O SON TÓXICAS? (INGREDIENTES)

Hoy, segundo lunes de este próspero 2016, he llegado a plantearme una cuestión, que a la vez querría preguntaros a tod@s vosotr@s. Tus expectativas para el 2016, ¿son reales o son tóxicas? Daremos los ingredientes para responder a esa pregunta; atent@s.

Algo muy habitual (en ti, en mí y en todos) es decir eso de «año nuevo, vida nueva». Tras esta expresión, viene una serie de innumerables objetivos y expectativas que nos marcamos y esperamos alcanzar para emprender el camino de este año nuevo. Sin embargo, 365 días de trayecto suponen un largo camino que requiere de un ritmo, si no progresivo, al menos constante para no perderse en éste. Pero, ¿requiere de algo más?

objetivos realistas temporales y materiales

Tras todo objetivo, viene un resultado que esperamos obtener al alcanzarlo; LA FELICIDAD. Ésta, viene dada en función de nuestras expectativas, esas suposiciones y esperanzas que tenemos de lo que deseamos para el futuro y que, al cumplirse, nos hace felices (un resultado poco ventajoso, provocaría sentimiento de decepción o frustración). Sin embargo, estoy seguro que no has parado a preguntarte ¿cuánto de difícil es el objetivo que pretendo alcanzar? Tan difícil sea ese objetivo, tan realista deberá de ser esa expectativa; ello determinará que el alcance de tu felicidad sea más fácil o más difícil. Me explico.

felicidad

Todo objetivo debe y tiene que ser realista, tanto material como temporalmente hablando. Esto significa que tenemos que ser capaces de alcanzarlo y ser conscientes de que necesitamos tres ingredientes básicos para ello: 1) que el objetivo sea realista conforme a nuestras posibilidades, 2) que dispongamos de los recursos necesarios para alcanzarlo y, por supuesto, 3) que tenga un margen de tiempo suficiente como para lograr su consecución (aunque sea difícil de obtener, haremos todo lo posible con nuestros recursos y esfuerzos para tocar esa meta en un espacio de tiempo realista). Pero si esos objetivos son imposibles, TUS EXPECTATIVAS SON TÓXICAS. Dicho de otra manera: de nada sirve que diga «quiero trabajar de camionero en un mes» si sé que ni tengo carnet para conducir este tipo de automóviles, ni tengo un camión propio; tu objetivo es imposible y tu expectativa es tóxica. Puede que en un tiempo, sea posible alcanzar ese objetivo. Si soy realista, tendré que contar con el tiempo que requiero para obtener esa licencia, y el tiempo/recursos que requiero para hacer frente a este tipo de automóvil.

Paradoja mono elefante pez

A comienzo de año, muchas de nuestras expectativas se centran en obtener un trabajo. Pues bien (haciendo un paralelismo) si eres un pez, sabes de sobra que no podrás trepar a un árbol. Pero también comprendes que te desenvuelves como nadie en lo que sabes hacer mejor que los demás; dejar atrás a todo rival que se enfrente a ti en un medio acuático. Si ves que no logras alcanzar tus objetivos, no los abandones a la ligera y haz una cosa: cuestiónate si verdaderamente eres capaz de hacer lo que te estas exigiendo a ti mismo, o si por el contrario, alcanzarlo requiere de un mayor esfuerzo.

Ello también retroalimentará tu felicidad y tu motivación. Y es que ese es otro problema que tenemos cuando nos proponemos cumplir un objetivo. A veces no sabemos discernir si estamos escogiendo el camino adecuado y tendemos a abandonarlo. O simplemente, no nos permitimos ser felices porque, al ser un objetivo tan largoplacista, se nos olvida algo muy importante: disfrutar de cada paso que damos, disfrutar del paisaje de ese camino que hemos emprendido, porque una vez que hayamos alcanzado ese objetivo, otra necesidad surgirá y otro camino deberás de emprender. Por lo que si no disfrutas de cada uno de esos pasos, entrarás en un bucle, LA INSATISFACCIÓN PERMANENTE.

Motivación y Expectativas

Debemos esforzarnos por desarrollar nuestros propósitos, pero también debemos de disfrutar del «cómo lo hago» y «para qué lo hago». Si prestamos atención a aquello que no hemos logrado, nos obsesionaremos por lo que nos falta y nada será satisfactorio, mientras que si nos alegramos por lo que ya hemos logrado, tendremos un motor de impulso.

Una vez cumplidos todos estos consejos, la felicidad vendrá hoy para quedarse contigo hasta el final; para motivarte y conducirte en toda senda que tomes, sea con obstáculos o sin ellos. Presta atención a cada paso que das y disfruta de lo que ya has conseguido. Trata de que lo que te propongas sea alcanzable y temporalmente medible. No abandones tus expectativas por otras alternativas. Busca siempre un plan B para desarrollar tus propósitos y hazlo siempre de forma realista. Te será de gran ayuda.

Esperamos que os haya gustado y servido esta entrada. Si es así, no dudes en compartir con tus contactos. Muchas gracias.

#MejorandoMiÉxitoLaboral.

Te interesa también: