GUÍA PARA VENDERSE BIEN EN UNA ENTREVISTA DE TRABAJO – CAPÍTULO 1: LA PREPARACIÓN

descarga (1)

PREPARACIÓN

El pasado 10 de Junio tuve la suerte de vivir una gran experiencia en el InfoJobs Challenge (http://infojobschallenge.com/) donde pude asesorar durante unas horas en el área de Speed Coaching. Una de las dudas que más me consultaron es cómo venderse bien en una entrevista. Para resolverla, me gustaría escribir pequeñas entradas de carácter muy práctico en la que poder aconsejaros.

ANTES DE EMPEZAR

El contexto de esta guía hace relación, a venderse a uno mismo durante el proceso de selección, con una serie de conductas que permitan a la persona poder demostrar todas sus competencias, de manera positiva y eficaz, durante las distintas fases del proceso.

Seríamos un producto (como candidatos) que tendría que ser comprado (es decir, ser elegidos) por el cliente (las personas que nos entrevisten y que representen a la empresa).

EL VENDEDOR, ¿NACE O SE HACE?

baby_piano

Esta pregunta puede ser el punto de inicio de muchos libros o cursos de venta. Siempre se entra en el famoso debate de si existen una serie de capacidades innatas en la venta o si se pueden desarrollar con el aprendizaje. Este planteamiento se debe a las grandes diferencias que pueden darse entre distintos vendedores, y las facilidades que pueden tener algunos para encontrar clientes y difundir sus productos.

Desde mi punto de vista, y esto es totalmente subjetivo en base a mi experiencia, creo que cada individuo tiene unas fortalezas y áreas de mejora que le permitirán desempeñarse, o no, con efectividad ante determinadas situaciones. Hay personas que son muy extrovertidas y tienen un gran don de gentes, otras que realizan grandes obras de arte y también deportistas de élite. Por tanto, habrá siempre una parte de aprendizaje pero otra que pueda estar determinada por nuestra genética. Podemos cambiar y ser moldeables hasta cierto punto. Pero lo más importante para cambiar es querer hacerlo.

PASO Nº 1: CONÓCETE A TI MISMO

conocete

Cuando una persona me dice que no sabe venderse, la primera pregunta que me planteo es: ¿Qué le lleva a pensar así?; Es importante identificar aquellos pensamientos, sentimientos y acciones que realizas en relación a tu manera de venderte.

Y algo muy importante es preguntar a los demás sobre cómo te ven. Para ello te animo a que realices un test a través de esta herramienta: https://www.surveymonkey.com/. El objetivo es conocer cómo te ven distintas personas de tu entorno en relación a cómo te vendes. Además, una de las ventajas de la herramienta es que es gratuita y las respuestas son anónimas (lo que hará que la gente pueda contestarte con más sinceridad). Te recomiendo que realices un test con pocas preguntas pero que sus respuestas tenga valor para ti. Algunos ejemplos de preguntas podrían ser los siguientes:

  • ¿Cuáles son mis fortalezas a nivel personal?
  • ¿Cuáles son mis debilidades a nivel personal?
  • ¿Cuáles son mis fortalezas a nivel profesional?
  • ¿Cuáles son mis debilidades a nivel profesional?
  • ¿Qué crees que podría hacer para venderme mejor?
  • ¿Cómo ves mi capacidad para venderme como un buen profesional?
  • ¿Qué necesitaría para poder venderme mejor?

Otro aspecto importante es elegir bien la muestra de personas a las que le pasaras el test, te recomiendo la siguiente muestra (entre 10-15 personas que te contesten puede ser suficiente, pero es importante tener información de personas que pertenezcan a distintos grupos):

  • 4 personas con las que trabajaste.
  • Si trabajas actualmente, 2 personas con las que trabajas.
  • 2 personas a las que reportabas.
  • Si tuviste gente a tu cargo, 2 personas que te reportaron.
  • 2 personas con las que tengas mal feeling.
  • 2 familiares cercanos.
  • 2 amigos.
  • 2 conocidos.

Con esta herramienta podrás conocer cómo te perciben los demás en cualquier aspecto. Sería como pasar un test 360 de manera gratuita, salvo que los resultados los tendrás que analizar tú.

PASO Nº 2 IDENTIFICAR TUS FORTALEZAS PERSONALES Y PROFESIONALES

hhh

Cuando tengas la respuesta de varios de los test, es momento de que compruebes cuales son las fortalezas y debilidades que los demás ven en ti. Lo importante es tomarse las críticas de manera constructiva e intentar verlas como una posibilidad de mejora.

Es muy importante pasar la herramienta anterior, porque una cosa es cómo te percibes, y otra muy distinta es cómo eres percibido por tu entorno. Por ello, utilizando un fichero Excel o Word, puedes apuntar aquellas fortalezas y debilidades que más se repiten entre las personas que realizaron la encuesta. Con esto tendrás una primera radiografía con la que podrás saber qué poder vender y qué debes mejorar para poder venderlo en un futuro. Una de las características de un buen comercial es conocer lo mejor posible el producto, y si no te conoces a ti mismo será difícil que te vendas de una manera efectiva.

PASO Nº3 PRACTICAR CÓMO PONERLAS EN JUEGO EN UNA ENTREVISTA

Aunque en la siguiente entrada explicaré técnicas más detalladas, lo importante es poder explicitar tus puntos fuertes en la entrevista, a través de situaciones en las que pudiste demostrarlos. No es lo mismo que no digas nada, a que digas que gestionas bien equipos o a que digas que gestionas bien equipos debido a que lograste que tu último equipo aumentase las ganancias obtenidas en un 30%.

Una característica que tienen las personas que se venden bien, es la capacidad de decir sus puntos positivos sin ponerse nerviosos ni sentirse incómodos por lo que puedan pensar los demás. La humildad siempre es importante, y no se debe ir con el discurso de que eres el mejor en algo. Sin embargo, ocultar lo positivo por vergüenza tampoco será de ayuda. Espero que dentro de poco podáis disfrutar de la siguiente entrega y que empecéis a conoceros mejor con vuestros pensamientos y la percepción de los demás. Ya has dado el primer paso para venderte mejor.

Anuncios

¿TE ATREVES A CAMBIAR?

cambiar

Desde hace unos meses estoy inmerso en mis inicios dentro del mundo del Coaching. He cambiado mucho desde el primer día en el que decidí empezar esta aventura, y también me gustaría con vosotros compartir reflexiones que pueden seros muy útiles. Cada día que pasa me da la sensación de que nos adentramos en un mundo que exige lo mejor de nosotros pero sin animar a que explotemos nuestro verdadero potencial. Grandes jornada laborales, bajos salarios, problemas con la hipoteca, dificultades para encontrar trabajo y sobre todo falta de ilusión y ganas por luchar en aquello que queremos. Me da la sensación de que hay una gran espiral que nos absorbe y hace que nos conformemos con todo lo que tenemos en nuestra vida, independientemente de que sea bueno o malo, haciéndonos sentir incapaces de que podamos cambiar todo aquello que nos preocupa.

Para que las cosas cambien hay que atreverse a cambiar. Y hacerlo es muchas veces una tarea que exige tal cantidad de recursos y tiempo que finalmente consigue que volvamos a nuestra zona de confort. Este concepto que he mencionado, que últimamente está muy de moda, hace referencia a todo el conjunto de acciones en el que nos sentimos cómodos y que no nos exigen esa mejora continua. Cuando dominamos un trabajo, tenemos una rutina y todo está controlado, tenemos una cierta comodidad que nos permite sentirnos seguros. Sin embargo, puede que nos estemos perdiendo lo mejor de nosotros debido a esa monotonía. Los cambios de trabajo,  de país y vivir nuevas experiencias nos llevan a la zona de aprendizaje. Un lugar en el que probablemente nos sintamos vulnerables, tengamos dudas de si lo podamos lograr, pero que nos llevará a que mejoremos en nuestro día a día para conseguir estos nuevos objetivos.

Los cambios no llegan de la noche a la mañana y precisan de un empeño y dedicación constante. No siempre hay que querer cambiar, pues dicha elección es subjetiva de cada uno y depende de cómo perciba su vida y las decisiones que decida tomar. Sin embargo, esta pequeña reflexión va orientada a todos aquellos que se lamentan de algo, y que teniendo los recursos a su alcance, no se atreven a dar el primer paso sea por desidia, falta de ganas o pereza. En un mundo tan exigente es cada vez más importante esforzarse para conseguir aquello por lo que soñamos. Al final la vida, y sin entrar en filosofía y religión, es aquello que hacemos en nuestro día a día, y habrá momentos de tristeza y de alegría, pero si no eres feliz no debes conformarte y seguir pasando las hojas de tu calendario hasta que en algún momento, por arte de magia, todo cambie. La varita la tienes tú, y te sorprenderías del gran potencial que puedes tener para poder lograr aquello que persigues. Pues o luchas por tus sueños o los demás te impondrán los suyos.

A modo de ejemplo, y os animo a que podáis contar alguna experiencia en los comentarios,  yo antes era una persona muy tímida. Me costaba mucho hablar en público, temblaba y me ponía rojo con una facilidad enorme. Entre eso y que tengo pecas en mi cara, podéis imaginar que era algo parecido a un tomate moteado. Sin embargo, admiraba a las personas que lo podían hacer sin problemas y me decidí a cambiarlo. ¿Cómo lo hacía? Participando más en clase, y cuando empecé en el ámbito laboral enfrentándome a situaciones en las que hubiera sido una locura hacerlo, por ejemplo hablado en presentaciones de la compañía a grupos de más de 30 personas con más experiencia y edad que yo. Los inicios fueron duros y lo pasé muy mal, pero al ponerle esfuerzo, ganas y pasión conseguí cambiar esa faceta haciendo, que aunque siga teniendo cierta timidez, tenga muchas competencias para poder desenvolverme con soltura ante este tipo de situaciones. Si no hubiera puesto parte de mi, ni me hubiera atrevido a cambiar, ni hubiera cometido errores, probablemente todo seguiría igual. Me atreví a cambiar, y espero que tras esta lectura pienses en algo en lo que decidas atreverte y des lo antes posible el primer paso. No será un camino fácil pero la meta sin duda merecerá la pena. 

images