
Pero hay algo no tan evidente. Además, mucha gente no lo tiene en cuenta a la hora buscar trabajo. Debes busca elementos que no presenten el resto de candidatos. Un valor añadido, una diferencia que pueda ser clave durante el proceso de selección.
Puede ser un curso, una determinada competencia, un proyecto personal, incluso un idioma. En todos los campos profesionales hay factores que son los complementos ideales a un buen CV. Hay que detectarlos, potenciarlos, desarrollarlos y vincularlos a la marca personal que representa tu CV. En mi caso, este blog es la diferencia que me ha permitido optar a puestos de trabajo. Te animo a que si lo crees pertinente desarrolles tu blog. O tal vez pueda ser una página web, fundar una asociación o el manejo de un programa informático. Recuerda las tres claves:
- Detecta la diferencia que pueda ser relevante en tu campo profesional.
- Desarrolla esa diferencia.
- Vincula la diferencia a tu marca personal y conviértela en tu valor añadido.
